Pág. Ppal - Centro de información - Publicaciones - Revista Palmas
 
2008
Palmas Vol 29 - No. 1, 2008
2007
Palmas Vol 28 - No. 3, 2007
Palmas Vol 28 - No. 2, 2007
Palmas Vol 28 - No. 1, 2007
Palmas Vol 28 - Especial 2007
2006
Palmas Vol 27 - No. 4, 2006
Palmas Vol 27 - No. 3, 2006
Palmas Vol 27 - No. 2 2006
Palmas Vol 27 - No. 1, 2006
2005
Palmas Vol 26 - No. 4, 2005
Palmas Vol 26 - No. 3, 2005
Palmas Vol 26 - No. Especial, 2005
Palmas Vol 26 - No. 2, 2005
Palmas Vol 26 - No. 1, 2005
2004
Palmas Vol 25 - No. 4, 2004
Palmas Vol 25 - No. 3, 2004
Palmas Vol 25 - No. 2, 2004
Palmas Vol 25 - No. 1, 2004
2003
Palmas Vol 24 - No. 4, 2003
Palmas Vol 24 - No. 3, 2003
Palmas Vol 24 - No. 2, 2003
Palmas Vol 24 - No. 1, 2003
Palmas Vol 23 - No. 4, 2003
2002
Palmas Vol 23 - No. 3, 2002
Palmas Vol 23 - Especial, 2002
Palmas Vol 23 - No 2, 2002
Palmas Vol 23 - No 1, 2002
2001
Palmas Vol 22 - No 4, 2001
Palmas Vol 22 - No 3, 2001
Palmas Vol 22 - Especial, 2001
Palmas Vol 22 - No 2, 2001
Palmas Vol 22 - No.1, 2001
Actualizado junio de 2008

Volumen 22 No. 3- 2001

Palmas

 

- Contenido -

Editorial

Desaf�os a la capacidad empresarial de los nuevos palmicultores

Estimaci�n de patrones diarios de consumo de agua por las plantas con base en mediciones detalladas de humedad y temperatura a diferentes profundidades de suelo.
Alvaro Acosta

Marco anal�tico para identificar los factores que determinan las tasas de extracci�n de aceite
Ian Henson.

Avances en el manejo de fertilizantes en la industria de la palma de aceite
Chan Kook Weng, A Tarmizi y Wahid Omar

El manejo integrado de plagas en el agroecosistema de la palma de aceite
Hugo Calvache Guerrero

Diagn�stico del proceso de recuperaci�n de almendra en las zonas norte, oriental y central.
Querub�n Dur�n S, Jes�s Alberto Garc�a N, Edgar Eduardo Y��ez A

Aceite de palma en la salud y la nutrici�n humana
CHANDRASEKHARAN; YUSOF BASIRON


Desaf�os a la capacidad empresarial de los nuevos palmicultores

Un n�mero significativo de nuevos cultivadores, especialmente peque�os productores, est� ingresando al negocio de la palma de aceite en Colombia. Esta nueva etapa del cultivo ha contado con el apoyo del Gobierno, de organizaciones no gubernamentales y del sector palmero, mediante programas de alianzas productivas de distinto tipo, las que, a su vez, reciben un aporte significativo de recursos del Fondo de Inversi�n para la Paz (FIP) y del Incentivo para la Capitalizaci�n Rural (ICR). No todos estos nuevos cultivadores son curtidos empresarios y por ello resulta oportuno hacer algunas reflexiones sobre las realidades del negocio palmero y sus expectativas futuras y la urgente necesidad de promover y apoyar el desarrollo de la capacidad, organizaci�n y esp�ritu empresarial de estos nuevos productores.

Aunque el negocio de la palma de aceite est� sujeto a m�ltiples factores propios del mismo y de su entorno, deben destacarse dos de especial significaci�n. El primero, es el de la volatilidad de los precios internacionales de sus principales productos, el aceite de palma y el aceite de palmiste, y el segundo, es el de los mayores niveles de costos de Colombia frente a los principales pa�ses productores y la necesidad de reducirlos. Por lo tanto, los empresarios deben prepararse y anticiparse, tanto para manejar los riesgos por las fuertes fluctuaciones de los precios como para no ser inferiores al reto de competitividad sostenible, mediante la incesante reducci�n de los costos de producci�n, procesamiento y comercializaci�n. Este manejo de los riesgos y de los costos es propio de la actividad empresarial y, por consiguiente, en la medida en que los nuevos cultivadores sean empresarios, peque�os, medianos o grandes, ser� mayor la probabilidad de salir airosos.

Es probable que quienes actualmente est�n sembrando palma de aceite logren precios buenos en sus primeras cosechas, en unos tres a�os, ya que posiblemente iniciar�n sus ventas en una etapa alta del ciclo de precios. Pero la prueba verdadera aparecer�a cuando lleguen de nuevo los ciclos de bajos precios, como los enfrentados por el sector desde 1999 y hasta mediados de 2001, o incluso inferiores. All� se observar�n los resultados, tanto de la previsi�n como de la responsabilidad empresarial de los nuevos palmicultores, que debieron aplicar desde el inicio de sus negocios.

A largo plazo, los precios internacionales de los aceites vegetales, incluido el de palma, muestran una tendencia a la baja en t�rminos reales. La tendencia de largo plazo ser� a�n m�s dura para los palmicultores colombianos en los pr�ximos a�os, porque el sector de aceites y grasas est� superando su etapa de importador neto para convertirse en exportador neto de aceites y grasas y ello tiene un impacto en la formaci�n de los precios locales de los productos. Ya los aceites de palma y de palmiste llegaron a esta etapa de netos exportadores. En la medida que las exportaciones de aceite de palma ganen importancia, tambi�n adquirir� m�s peso el precio de exportaci�n, que es menor, en la formaci�n del promedio del precio de venta y, por consiguiente, en la determinaci�n del ingreso del palmicultor.

El reto que enfrenta el sector palmero colombiano es el de lograr que la baja de sus costos de producci�n sea m�s r�pida que la de la tendencia internacional de los precios de los aceites y grasas, si quiere mantener y mejorar su competitividad. �sta no es una tarea f�cil, ya que los costos deben bajar a una tasa superior al 2,5%, en t�rminos reales, por a�o. Adem�s, esta tarea de baja de costos ser� de todos los d�as y sin reposo, ya que la tendencia a la baja de los precios internacionales de los aceites vegetales y de la mayor�a de los productos agr�colas, es secular.

De lo anterior se desprende que resulta equivocado pensar que al entrar al cultivo de la palma de aceite se llega a un negocio de ingresos estables y rentables en forma permanente. La realidad de esta actividad es la variabilidad y la volatilidad de los precios e ingresos y la lucha incesante por mejorar la eficiencia y bajar los costos. Los peque�os productores, al igual que los medianos y grandes, desde antes de sembrar, deben preocuparse sobre c�mo van a manejar la inestabilidad de los precios e ingresos y la baja de costos. Por ello, Fedepalma ha insistido en la pol�tica de que el Gobierno apoye una unidad m�nima familiar sembrada con palma de aceite, tal que, bajo condiciones normales de precios, pueda generar un ingreso holgado, para que sus propios ahorros le permitan sobrevivir en forma razonable en las �pocas de precios bajos, y adem�s, que se promueva una cultura empresarial para que se entienda el negocio dentro de un horizonte de largo plazo. Si los peque�os negocios no tienen claro estos criterios esenciales, podr�n venir las desilusiones y los problemas sociales en el futuro. El sector palmero colombiano se caracteriza por su seriedad y capacidad empresarial y Fedepalma desea que esta imagen se fortalezca para bien de toda la comunidad que directa o indirectamente se relaciona con esta actividad.

Tambi�n resulta equivocado creer que por vivir en el campo cualquier persona tiene las calidades y la posibilidad de ser empresario. Lo que debe estar presente en el pa�s es la aplicaci�n de una eficaz pol�tica de generar trabajo, a trav�s, tanto de la promoci�n de unidades productivas propias como de la generaci�n de oportunidades de empleo productivo. Si esas pol�ticas dan fruto, existir�an opciones para que quienes tienen calidades y posibilidades de ser empresarios, sean peque�os, medianos o grandes productores, empresarios y aquellos quienes no las tienen, puedan acceder a un trabajo productivo y estable.

Ahora bien, las econom�as de escala son una realidad econ�mica en varias de las etapas del proceso productivo del aceite de palma. Por esto, los productores est�n en la obligaci�n de organizarse para poderlas aprovechar y lograr as� reducciones de costos en su producci�n. A este respecto, el cultivo de la palma de aceite se presta para organizar n�cleos a gran escala alrededor de una planta extractora. Actualmente, el n�cleo palmero en Colombia, en promedio, supera ligeramente las 3.000 hect�reas. Desde 1960 se ha venido planteando que el n�cleo productivo m�nimo en la Agroindustria de la Palma de Aceite deber�a ser de 5.000 hect�reas de cultivo por planta extractora de aceite. Fedepalma ha planteado que debe lograrse esa meta a la mayor brevedad posible. Mirando hacia el futuro y observando la experiencia de los principales pa�ses productores, Fedepalma ha llegado a la conclusi�n de que el n�cleo productivo �ptimo en el sector debe ser de 10.000 o m�s hect�reas y que es necesario empezar a recorrer este camino aceleradamente en Colombia. En el caso de los peque�os y medianos productores, es apremiante su crecimiento, articulaci�n y organizaci�n, para conformar estos n�cleos productivos.

Estas reflexiones pretenden, entonces, enviar un mensaje al Gobierno y a los empresarios palmeros que est�n gestando el desarrollo de nuevos cultivos con peque�os productores, sobre lo imprescindible de su capacidad empresarial, de ahorro y de organizaci�n, para que quienes hoy se perfilan como beneficiarios de los programas de alianzas productivas sean los empresarios curtidos del ma�ana y no se vaya a frustrar a mucha gente a�os despu�s. Adem�s, resulta indispensable un fuerte esfuerzo en una capacitaci�n y difusi�n pertinente, amplia y que incluya la creaci�n de valores, puesto que una buena siembra en capital humano tambi�n dar� buena cosecha futura.


Estimaci�n de patrones diarios de consumo de agua por las plantas con base en mediciones detalladas de humedad y temperatura a diferentes profundidades de suelo.

Alvaro Acosta; Lester Simmonds

Resumen

La t�cnica presentada en este trabajo integra la ecuaci�n de balance de masas sobre diferentes estratos de suelo para estimar la variaci�n en humedad en cada estrato, resultante de los flujos de agua, en forma l�quida y en forma de vapor de agua a trav�s de la matriz del suelo. Los gradientes de potencial matricial y temperatura que gobiernan los flujos de agua y vapor se estiman partiendo de mediciones continuas de humedad del suelo, para lo cual se utilizaron censores de humedad Theta-probes (Delta-T Devices, Cambridge) y censores de temperatura tipo ST1 (Delta-T Devices, Cambridge) . Calibraciones espec�ficas de los censores fueron necesarias para cada suelo y profundidad. El procedimiento fue validado en suelo sin cultivo para dos lugares diferentes con condiciones de suelo y ambiente contrastantes en el Reino Unido y Colombia. Los valores estimados de la variaci�n en el contenido de humedad, tanto horaria como acumulada, se comparan con valores medidos, encontr�ndose correlaciones altamente significativas con coeficiente r2 en rangos de 0,61 a 0,76 para la estimaci�n de la variaci�n horaria y 0,89 a 0,97 para la estimaci�n de variaci�n acumulada. Para suelos con vegetaci�n, la ecuaci�n de balance de masa fue resuelta en funci�n del efecto que tienen las ra�ces del cultivo sobre la variaci�n total en el contenido de humedad en cada estrato del suelo. De esta forma fue posible estimar patrones diarios de consumo / eflujo de agua por la palma de aceite en dos lugares con diferentes condiciones edafoclim�ticas contrastantes en Colombia. La estimaci�n de los patrones diarios de consumo /eflujo de agua por la palma fue reproducible con un r2 de 0,91. La t�cnica presentada abre nuevas posibilidades para un mejor entendimiento en la din�mica del agua en suelos cultivados.


Marco anal�tico para identificar los factores que determinan las tasas de extracci�n de aceite

Ian Henson

Resumen

Una disminuci�n general en la tasa de extracci�n de aceite (TEA) se observa en Colombia y Malasia en los �ltimos a�os. Numerosas razones se han dado para explicar esta ca�da, sin embargo es dif�cil determinar cuales son los factores responsables y en especial al referente a casos particulares, ya que con esto se podr�an tomar acciones apropiadas que permitieran obtener mejores TEA.

Este documento considera las posibles causas de la reducci�n en las tasas de extracci�n, y realiza una revisi�n general de los principales factores que permiten superarlos. Muchas dudas existen al respecto, para lo cual se requiere m�s investigaci�n y discusi�n.


Avances en el manejo de fertilizantes en la industria de la palma de aceite

Chan Kook Weng, A Tarmizi y Wahid Omar

Resumen

Si bien la innovaci�n tecnol�gica se difunde r�pidamente en una econom�a de mercado y en especial por el vertiginoso avance de las ciencias de la informaci�n y la comunicaci�n, por lo general la tecnolog�a s�lo se adopta cuando los beneficios superan los costos. Los �ltimos conocimientos est�n sujetos a revisi�n permanente, sobre la base del enorme bagaje de conocimientos que hemos adquirido, con el fin de demostrar los beneficios que �stos representan para la sostenibilidad de la industria palmicultora. En la actualidad estas innovaciones se adoptan con un enfoque m�s integrado, cooperativo y sistematizado, dentro del cual los principales actores, provenientes de diversas culturas y de comunidades distintas como la industrial, la acad�mica y la cient�fica, se re�nen en una forma m�s eficiente desde el punto de vista del aprovechamiento de recursos. Los beneficios econ�micos realmente se obtienen mediante el uso eficiente de los insumos y el incremento de la producci�n de las plantaciones.

El presente art�culo emplea las herramientas tradicionales de un programa de diagn�stico, encaminado a evaluar y corregir las deficiencias potenciales antes de que ocurran y produzcan p�rdidas de producci�n. El m�todo diagn�stico incluye el an�lisis de las muestras foliares de palmas seleccionadas, ubicadas en diferentes �reas a todo lo largo y ancho de un lote de 25 a 30 hect�reas. La interpretaci�n de los resultados del an�lisis foliar, al igual que el examen de todas las variables de las producci�n, como los suelos, el rendimiento, los factores clim�ticos, etc., dentro de un concepto de balance nutricional, generar� una recomendaci�n de fertilizaci�n m�s adecuada que sustente el manejo de los fertilizantes en el campo. Dado que todo el lote se considera como un bloque homog�neo para efectos de la aplicaci�n de fertilizantes, surge el deseo de lograr una producci�n m�s eficiente. Por consiguiente, los investigadores han visto la necesidad de evaluar los requisitos nutricionales en lotes m�s peque�os, lo cual sustenta el concepto del manejo localizado espec�fico para cada sitio.

En los �ltimos a�os se han escrito numerosos art�culos y se han realizado incontables ensayos orientados hacia la recopilaci�n de datos m�s precisos, incluyendo la toma de muestras de suelo en el campo. Algunos sistemas, como el MESYP (m�xima explotaci�n del potencial de rendimiento de un sitio), constituyen un avance en lo que se refiere a refinar el manejo espec�fico localizado y actualmente se encuentran en proceso de verificaci�n en el campo. Adicionalmente, la Junta Malaya de Aceite de Palma (MOPB), conjuntamente con la industria y las universidades, est� evaluando un enfoque innovador llamado PORIM INFORMS (sistema innovador de manejo organizacional de fertilizantes), en el cual los lotes se dividen en peque�as unidades de 1 hect�rea cada una. Se espera que este sistema de muestreo de suelos que sigue un patr�n de rejilla, identifique las variaciones reales del suelo. Las plantaciones est�n decididas a aprovechar la variabilidad espacial de los suelos mediante el uso de tecnolog�as modernas, como el GIS, el GPS y la VRT (tecnolog�a de dosis variables). Lo anterior se apoyar� en un muestreo foliar preciso. Posteriormente, se registran los rendimientos georreferenciados para las palmas que se encuentran dentro de cada una de estas peque�as unidades de 1 ha. Se utilizar�n t�cnicas de regresi�n para correlacionar las curvas de respuesta a los fertilizantes, sobre la base de las cuales se calculan los �ndices �ptimos de NPK Mg, teniendo en cuenta las necesidades espec�ficas de cada unidad.

Este enfoque del PORIM INFORMS es nuevo y todav�a queda mucho por aprender. El objetivo es encontrar m�s respuestas encaminadas a optimizar la productividad de la palma de aceite. Al aplicar los fertilizantes seg�n las necesidades espec�ficas de la palma, el impacto ambiental se reduce y al mismo tiempo aumenta la rentabilidad. El desaf�o hacia el futuro es interpretar la variabilidad espacial del lote, con el fin de poder aplicar la tecnolog�a de dosis variable sin incurrir en una fertilizaci�n excesiva, pero al mismo tiempo aportar las dosis �ptimas para lograr una mayor rentabilidad.


El manejo integrado de plagas en el agroecosistema de la palma de aceite

Hugo Calvache Guerrero

Resumen

En la medida en que se conocen y tratan de entender los fen�menos naturales que forman parte del entorno ecol�gico del cultivo de la palma de aceite y se compenetra en la naturaleza de los problemas tecnol�gicos que afectan la producci�n y la productividad, se van vislumbrando soluciones encaminadas a prevenirlos m�s que a solucionarlos, como tradicionalmente se ha venido haciendo. Lo que ocurre en el campo de la Entomolog�a es un ejemplo de lo que representa considerar como un todo el agroecosistema de la palma de aceite en el establecimiento de un programa de manejo de plagas, antes de solucionar de manera aislada y directa los problemas que se presentan en la relaci�n palma de aceite-insectos fit�fagos. En este art�culo se hace un an�lisis de los resultados de investigaci�n obtenidos por Cenipalma en el �rea de Entomolog�a y las observaciones y experiencias en las plantaciones para llegar al manejo integral del cultivo, teniendo en cuenta las interrelaciones entre los diferentes componentes del agroecosistema y sus efectos sobre las poblaciones de insectos. Esto es una nueva cultura que previene la presencia de insectos y se basa en el fortalecimiento de los factores de mortalidad natural de ellos, en una excelente revisi�n de plagas que permitan detectar a tiempo la presencia de focos iniciales y en el tratamiento de los focos, cuya eficiencia ser� mayor en cuanto los �stos sean de menor tama�o.


 

Diagn�stico del proceso de recuperaci�n de almendra en las zonas norte, oriental y central.

Querub�n Dur�n S, Jes�s Alberto Garc�a N, Edgar Eduardo Y��ez A

Resumen

Ante las dificultades del mercado de los aceites y grasas y en la b�squeda del mejoramiento continuo del sector, los Comit�s de Plantas de Beneficio de Cenipalma han visto la necesidad de evaluar la eficiencia en todo su proceso productivo comenzando por los balances de p�rdidas de aceite y m�s recientemente con los balances de almendra, que permiten expresar las p�rdidas como un porcentaje de los racimos de fruta fresca (rff), es decir en los mismos t�rminos de la tasa de extracci�n de aceite, para de esta forma, comparar los rendimientos de las diferentes plantas que conlleven al mejoramiento del sector.

En este art�culo se presentan los resultados obtenidos en el diagn�stico realizado al proceso de recuperaci�n de almendra de once plantas de beneficio ubicadas en las zonas palmeras Oriental, Norte y Central de Colombia, en el que se muestran sus resultados y la importancia que tiene este balance como complemento del balance de p�rdidas de aceite. Adem�s, muestra la evoluci�n en las p�rdidas de almendra de una planta de beneficio en la cual se han tomado los correctivos necesarios para el mejoramiento en su eficiencia.


Aceite de palma en la salud y la nutrici�n humana

CHANDRASEKHARAN; YUSOF BASIRON

Resumen

Las grasas dietarias son �tiles para m�ltiples prop�sitos. El crecimiento poblacional y el desarrollo econ�mico han conducido al incremento en el consumo de grasas y aceites, y de estos el aceite de palma cubre las necesidades de aceites comestibles de gran parte de la poblaci�n mundial. El aceite de palma tiene gran variedad de usos alimenticios y no alimenticios. M�s del 85% de la producci�n mundial de aceite de palma se destina para consumo humano. En Malasia, 80% de la grasa ingerida corresponde a aceite de palma. Se ha avanzado ampliamente en el conocimiento de las propiedades nutricionales del aceite de palma y su efecto en la salud. Las diferentes percepciones al respecto son revisadas en este art�culo. Los efectos de las grasas de la dieta sobre los l�pidos plasm�ticos reflejan generalmente la acci�n colectiva de diferentes �cidos grasos de la dieta o de los alimentos. Tanto la calidad como la cantidad de grasa influyen en la acci�n individual de los �cidos grasos. El aceite de palma contiene antioxidantes, y estos, junto con su composici�n balanceada de �cidos grasos, lo caracterizan como un aceite seguro, estable y vers�til con efectos positivos sobre la salud y beneficios nutricionales. El aceite de palma no altera adversamente los l�pidos plasm�ticos ni las lipoprote�nas cuando se consume como parte de una dieta saludable. Adicionalmente, el aceite de palma es estable contra la oxidaci�n durante la fritura. A la luz de la evidencia emergente, las percepciones acerca del aceite de palma cambiar�n favorablemente.

 

Fedepalma: Carrera 10A No. 69 A - 44 . Tel.: 313 8600. Fax: 211 3508. Bogotá, Colombia
Página Web:www.fedepalma.org | Email: info@fedepalma.org