- Contenido -
Editorial
Desaf�os
a la capacidad empresarial de los nuevos palmicultores
Estimaci�n de
patrones diarios de consumo de agua por las plantas con base
en mediciones detalladas de humedad y temperatura a diferentes
profundidades de suelo.
Alvaro Acosta
Marco anal�tico
para identificar los factores que determinan las tasas de extracci�n
de aceite
Ian Henson.
Avances en el
manejo de fertilizantes en la industria de la palma de aceite
Chan Kook Weng, A Tarmizi y Wahid Omar
El manejo integrado
de plagas en el agroecosistema de la palma de aceite
Hugo Calvache Guerrero
Diagn�stico
del proceso de recuperaci�n de almendra en las zonas norte,
oriental y central.
Querub�n Dur�n S, Jes�s Alberto Garc�a
N, Edgar Eduardo Y��ez A
Aceite de palma
en la salud y la nutrici�n humana
CHANDRASEKHARAN; YUSOF BASIRON
Desaf�os a la capacidad
empresarial de los nuevos palmicultores
Un n�mero significativo de nuevos cultivadores,
especialmente peque�os productores, est� ingresando
al negocio de la palma de aceite en Colombia. Esta nueva etapa
del cultivo ha contado con el apoyo del Gobierno, de organizaciones
no gubernamentales y del sector palmero, mediante programas
de alianzas productivas de distinto tipo, las que, a su vez,
reciben un aporte significativo de recursos del Fondo de Inversi�n
para la Paz (FIP) y del Incentivo para la Capitalizaci�n
Rural (ICR). No todos estos nuevos cultivadores son curtidos
empresarios y por ello resulta oportuno hacer algunas reflexiones
sobre las realidades del negocio palmero y sus expectativas
futuras y la urgente necesidad de promover y apoyar el desarrollo
de la capacidad, organizaci�n y esp�ritu empresarial
de estos nuevos productores.
Aunque el negocio de la palma de aceite est�
sujeto a m�ltiples factores propios del mismo y de su
entorno, deben destacarse dos de especial significaci�n.
El primero, es el de la volatilidad de los precios internacionales
de sus principales productos, el aceite de palma y el aceite
de palmiste, y el segundo, es el de los mayores niveles de costos
de Colombia frente a los principales pa�ses productores
y la necesidad de reducirlos. Por lo tanto, los empresarios
deben prepararse y anticiparse, tanto para manejar los riesgos
por las fuertes fluctuaciones de los precios como para no ser
inferiores al reto de competitividad sostenible, mediante la
incesante reducci�n de los costos de producci�n,
procesamiento y comercializaci�n. Este manejo de los
riesgos y de los costos es propio de la actividad empresarial
y, por consiguiente, en la medida en que los nuevos cultivadores
sean empresarios, peque�os, medianos o grandes, ser�
mayor la probabilidad de salir airosos.
Es probable que quienes actualmente est�n
sembrando palma de aceite logren precios buenos en sus primeras
cosechas, en unos tres a�os, ya que posiblemente iniciar�n
sus ventas en una etapa alta del ciclo de precios. Pero la prueba
verdadera aparecer�a cuando lleguen de nuevo los ciclos
de bajos precios, como los enfrentados por el sector desde 1999
y hasta mediados de 2001, o incluso inferiores. All�
se observar�n los resultados, tanto de la previsi�n
como de la responsabilidad empresarial de los nuevos palmicultores,
que debieron aplicar desde el inicio de sus negocios.
A largo plazo, los precios internacionales de
los aceites vegetales, incluido el de palma, muestran una tendencia
a la baja en t�rminos reales. La tendencia de largo plazo
ser� a�n m�s dura para los palmicultores
colombianos en los pr�ximos a�os, porque el sector
de aceites y grasas est� superando su etapa de importador
neto para convertirse en exportador neto de aceites y grasas
y ello tiene un impacto en la formaci�n de los precios
locales de los productos. Ya los aceites de palma y de palmiste
llegaron a esta etapa de netos exportadores. En la medida que
las exportaciones de aceite de palma ganen importancia, tambi�n
adquirir� m�s peso el precio de exportaci�n,
que es menor, en la formaci�n del promedio del precio
de venta y, por consiguiente, en la determinaci�n del
ingreso del palmicultor.
El reto que enfrenta el sector palmero colombiano
es el de lograr que la baja de sus costos de producci�n
sea m�s r�pida que la de la tendencia internacional
de los precios de los aceites y grasas, si quiere mantener y
mejorar su competitividad. �sta no es una tarea f�cil,
ya que los costos deben bajar a una tasa superior al 2,5%, en
t�rminos reales, por a�o. Adem�s, esta
tarea de baja de costos ser� de todos los d�as
y sin reposo, ya que la tendencia a la baja de los precios internacionales
de los aceites vegetales y de la mayor�a de los productos
agr�colas, es secular.
De lo anterior se desprende que resulta equivocado
pensar que al entrar al cultivo de la palma de aceite se llega
a un negocio de ingresos estables y rentables en forma permanente.
La realidad de esta actividad es la variabilidad y la volatilidad
de los precios e ingresos y la lucha incesante por mejorar la
eficiencia y bajar los costos. Los peque�os productores,
al igual que los medianos y grandes, desde antes de sembrar,
deben preocuparse sobre c�mo van a manejar la inestabilidad
de los precios e ingresos y la baja de costos. Por ello, Fedepalma
ha insistido en la pol�tica de que el Gobierno apoye
una unidad m�nima familiar sembrada con palma de aceite,
tal que, bajo condiciones normales de precios, pueda generar
un ingreso holgado, para que sus propios ahorros le permitan
sobrevivir en forma razonable en las �pocas de precios
bajos, y adem�s, que se promueva una cultura empresarial
para que se entienda el negocio dentro de un horizonte de largo
plazo. Si los peque�os negocios no tienen claro estos
criterios esenciales, podr�n venir las desilusiones y
los problemas sociales en el futuro. El sector palmero colombiano
se caracteriza por su seriedad y capacidad empresarial y Fedepalma
desea que esta imagen se fortalezca para bien de toda la comunidad
que directa o indirectamente se relaciona con esta actividad.
Tambi�n resulta equivocado creer que por
vivir en el campo cualquier persona tiene las calidades y la
posibilidad de ser empresario. Lo que debe estar presente en
el pa�s es la aplicaci�n de una eficaz pol�tica
de generar trabajo, a trav�s, tanto de la promoci�n
de unidades productivas propias como de la generaci�n
de oportunidades de empleo productivo. Si esas pol�ticas
dan fruto, existir�an opciones para que quienes tienen
calidades y posibilidades de ser empresarios, sean peque�os,
medianos o grandes productores, empresarios y aquellos quienes
no las tienen, puedan acceder a un trabajo productivo y estable.
Ahora bien, las econom�as de escala son
una realidad econ�mica en varias de las etapas del proceso
productivo del aceite de palma. Por esto, los productores est�n
en la obligaci�n de organizarse para poderlas aprovechar
y lograr as� reducciones de costos en su producci�n.
A este respecto, el cultivo de la palma de aceite se presta
para organizar n�cleos a gran escala alrededor de una
planta extractora. Actualmente, el n�cleo palmero en
Colombia, en promedio, supera ligeramente las 3.000 hect�reas.
Desde 1960 se ha venido planteando que el n�cleo productivo
m�nimo en la Agroindustria de la Palma de Aceite deber�a
ser de 5.000 hect�reas de cultivo por planta extractora
de aceite. Fedepalma ha planteado que debe lograrse esa meta
a la mayor brevedad posible. Mirando hacia el futuro y observando
la experiencia de los principales pa�ses productores,
Fedepalma ha llegado a la conclusi�n de que el n�cleo
productivo �ptimo en el sector debe ser de 10.000 o m�s
hect�reas y que es necesario empezar a recorrer este
camino aceleradamente en Colombia. En el caso de los peque�os
y medianos productores, es apremiante su crecimiento, articulaci�n
y organizaci�n, para conformar estos n�cleos productivos.
Estas reflexiones pretenden, entonces, enviar
un mensaje al Gobierno y a los empresarios palmeros que est�n
gestando el desarrollo de nuevos cultivos con peque�os
productores, sobre lo imprescindible de su capacidad empresarial,
de ahorro y de organizaci�n, para que quienes hoy se
perfilan como beneficiarios de los programas de alianzas productivas
sean los empresarios curtidos del ma�ana y no se vaya
a frustrar a mucha gente a�os despu�s. Adem�s,
resulta indispensable un fuerte esfuerzo en una capacitaci�n
y difusi�n pertinente, amplia y que incluya la creaci�n
de valores, puesto que una buena siembra en capital humano tambi�n
dar� buena cosecha futura.
Estimaci�n de patrones diarios
de consumo de agua por las plantas con base en mediciones detalladas
de humedad y temperatura a diferentes profundidades de suelo.
Alvaro Acosta; Lester Simmonds
Resumen
La t�cnica presentada en este trabajo integra
la ecuaci�n de balance de masas sobre diferentes estratos
de suelo para estimar la variaci�n en humedad en cada
estrato, resultante de los flujos de agua, en forma l�quida
y en forma de vapor de agua a trav�s de la matriz del
suelo. Los gradientes de potencial matricial y temperatura que
gobiernan los flujos de agua y vapor se estiman partiendo de
mediciones continuas de humedad del suelo, para lo cual se utilizaron
censores de humedad Theta-probes (Delta-T Devices, Cambridge)
y censores de temperatura tipo ST1 (Delta-T Devices, Cambridge)
. Calibraciones espec�ficas de los censores fueron necesarias
para cada suelo y profundidad. El procedimiento fue validado
en suelo sin cultivo para dos lugares diferentes con condiciones
de suelo y ambiente contrastantes en el Reino Unido y Colombia.
Los valores estimados de la variaci�n en el contenido
de humedad, tanto horaria como acumulada, se comparan con valores
medidos, encontr�ndose correlaciones altamente significativas
con coeficiente r2 en rangos de 0,61 a 0,76 para la estimaci�n
de la variaci�n horaria y 0,89 a 0,97 para la estimaci�n
de variaci�n acumulada. Para suelos con vegetaci�n,
la ecuaci�n de balance de masa fue resuelta en funci�n
del efecto que tienen las ra�ces del cultivo sobre la
variaci�n total en el contenido de humedad en cada estrato
del suelo. De esta forma fue posible estimar patrones diarios
de consumo / eflujo de agua por la palma de aceite en dos lugares
con diferentes condiciones edafoclim�ticas contrastantes
en Colombia. La estimaci�n de los patrones diarios de
consumo /eflujo de agua por la palma fue reproducible con un
r2 de 0,91. La t�cnica presentada abre nuevas posibilidades
para un mejor entendimiento en la din�mica del agua en
suelos cultivados.
Marco anal�tico para identificar
los factores que determinan las tasas de extracci�n de aceite
Ian Henson
Resumen
Una disminuci�n general en la tasa de extracci�n
de aceite (TEA) se observa en Colombia y Malasia en los �ltimos
a�os. Numerosas razones se han dado para explicar esta
ca�da, sin embargo es dif�cil determinar cuales
son los factores responsables y en especial al referente a casos
particulares, ya que con esto se podr�an tomar acciones
apropiadas que permitieran obtener mejores TEA.
Este documento considera las posibles causas de
la reducci�n en las tasas de extracci�n, y realiza
una revisi�n general de los principales factores que
permiten superarlos. Muchas dudas existen al respecto, para
lo cual se requiere m�s investigaci�n y discusi�n.
Avances en el manejo de fertilizantes
en la industria de la palma de aceite
Chan Kook Weng, A Tarmizi y Wahid Omar
Resumen
Si bien la innovaci�n tecnol�gica
se difunde r�pidamente en una econom�a de mercado
y en especial por el vertiginoso avance de las ciencias de la
informaci�n y la comunicaci�n, por lo general
la tecnolog�a s�lo se adopta cuando los beneficios
superan los costos. Los �ltimos conocimientos est�n
sujetos a revisi�n permanente, sobre la base del enorme
bagaje de conocimientos que hemos adquirido, con el fin de demostrar
los beneficios que �stos representan para la sostenibilidad
de la industria palmicultora. En la actualidad estas innovaciones
se adoptan con un enfoque m�s integrado, cooperativo
y sistematizado, dentro del cual los principales actores, provenientes
de diversas culturas y de comunidades distintas como la industrial,
la acad�mica y la cient�fica, se re�nen
en una forma m�s eficiente desde el punto de vista del
aprovechamiento de recursos. Los beneficios econ�micos
realmente se obtienen mediante el uso eficiente de los insumos
y el incremento de la producci�n de las plantaciones.
El presente art�culo emplea las herramientas
tradicionales de un programa de diagn�stico, encaminado
a evaluar y corregir las deficiencias potenciales antes de que
ocurran y produzcan p�rdidas de producci�n. El
m�todo diagn�stico incluye el an�lisis
de las muestras foliares de palmas seleccionadas, ubicadas en
diferentes �reas a todo lo largo y ancho de un lote de
25 a 30 hect�reas. La interpretaci�n de los resultados
del an�lisis foliar, al igual que el examen de todas
las variables de las producci�n, como los suelos, el
rendimiento, los factores clim�ticos, etc., dentro de
un concepto de balance nutricional, generar� una recomendaci�n
de fertilizaci�n m�s adecuada que sustente el
manejo de los fertilizantes en el campo. Dado que todo el lote
se considera como un bloque homog�neo para efectos de
la aplicaci�n de fertilizantes, surge el deseo de lograr
una producci�n m�s eficiente. Por consiguiente,
los investigadores han visto la necesidad de evaluar los requisitos
nutricionales en lotes m�s peque�os, lo cual sustenta
el concepto del manejo localizado espec�fico para cada
sitio.
En los �ltimos a�os se han escrito
numerosos art�culos y se han realizado incontables ensayos
orientados hacia la recopilaci�n de datos m�s
precisos, incluyendo la toma de muestras de suelo en el campo.
Algunos sistemas, como el MESYP (m�xima explotaci�n
del potencial de rendimiento de un sitio), constituyen un avance
en lo que se refiere a refinar el manejo espec�fico localizado
y actualmente se encuentran en proceso de verificaci�n
en el campo. Adicionalmente, la Junta Malaya de Aceite de Palma
(MOPB), conjuntamente con la industria y las universidades,
est� evaluando un enfoque innovador llamado PORIM INFORMS
(sistema innovador de manejo organizacional de fertilizantes),
en el cual los lotes se dividen en peque�as unidades
de 1 hect�rea cada una. Se espera que este sistema de
muestreo de suelos que sigue un patr�n de rejilla, identifique
las variaciones reales del suelo. Las plantaciones est�n
decididas a aprovechar la variabilidad espacial de los suelos
mediante el uso de tecnolog�as modernas, como el GIS,
el GPS y la VRT (tecnolog�a de dosis variables). Lo anterior
se apoyar� en un muestreo foliar preciso. Posteriormente,
se registran los rendimientos georreferenciados para las palmas
que se encuentran dentro de cada una de estas peque�as
unidades de 1 ha. Se utilizar�n t�cnicas de regresi�n
para correlacionar las curvas de respuesta a los fertilizantes,
sobre la base de las cuales se calculan los �ndices �ptimos
de NPK Mg, teniendo en cuenta las necesidades espec�ficas
de cada unidad.
Este enfoque del PORIM INFORMS es nuevo y todav�a
queda mucho por aprender. El objetivo es encontrar m�s
respuestas encaminadas a optimizar la productividad de la palma
de aceite. Al aplicar los fertilizantes seg�n las necesidades
espec�ficas de la palma, el impacto ambiental se reduce
y al mismo tiempo aumenta la rentabilidad. El desaf�o
hacia el futuro es interpretar la variabilidad espacial del
lote, con el fin de poder aplicar la tecnolog�a de dosis
variable sin incurrir en una fertilizaci�n excesiva,
pero al mismo tiempo aportar las dosis �ptimas para lograr
una mayor rentabilidad.
El manejo integrado de plagas
en el agroecosistema de la palma de aceite
Hugo Calvache Guerrero
Resumen
En la medida en que se conocen y tratan de entender
los fen�menos naturales que forman parte del entorno
ecol�gico del cultivo de la palma de aceite y se compenetra
en la naturaleza de los problemas tecnol�gicos que afectan
la producci�n y la productividad, se van vislumbrando
soluciones encaminadas a prevenirlos m�s que a solucionarlos,
como tradicionalmente se ha venido haciendo. Lo que ocurre en
el campo de la Entomolog�a es un ejemplo de lo que representa
considerar como un todo el agroecosistema de la palma de aceite
en el establecimiento de un programa de manejo de plagas, antes
de solucionar de manera aislada y directa los problemas que
se presentan en la relaci�n palma de aceite-insectos
fit�fagos. En este art�culo se hace un an�lisis
de los resultados de investigaci�n obtenidos por Cenipalma
en el �rea de Entomolog�a y las observaciones
y experiencias en las plantaciones para llegar al manejo integral
del cultivo, teniendo en cuenta las interrelaciones entre los
diferentes componentes del agroecosistema y sus efectos sobre
las poblaciones de insectos. Esto es una nueva cultura que previene
la presencia de insectos y se basa en el fortalecimiento de
los factores de mortalidad natural de ellos, en una excelente
revisi�n de plagas que permitan detectar a tiempo la
presencia de focos iniciales y en el tratamiento de los focos,
cuya eficiencia ser� mayor en cuanto los �stos
sean de menor tama�o.
Diagn�stico del proceso de recuperaci�n
de almendra en las zonas norte, oriental y central.
Querub�n Dur�n S, Jes�s Alberto Garc�a
N, Edgar Eduardo Y��ez A
Resumen
Ante las dificultades del mercado de los aceites
y grasas y en la b�squeda del mejoramiento continuo del
sector, los Comit�s de Plantas de Beneficio de Cenipalma
han visto la necesidad de evaluar la eficiencia en todo su proceso
productivo comenzando por los balances de p�rdidas de
aceite y m�s recientemente con los balances de almendra,
que permiten expresar las p�rdidas como un porcentaje
de los racimos de fruta fresca (rff), es decir en los mismos
t�rminos de la tasa de extracci�n de aceite, para
de esta forma, comparar los rendimientos de las diferentes plantas
que conlleven al mejoramiento del sector.
En este art�culo se presentan los resultados
obtenidos en el diagn�stico realizado al proceso de recuperaci�n
de almendra de once plantas de beneficio ubicadas en las zonas
palmeras Oriental, Norte y Central de Colombia, en el que se
muestran sus resultados y la importancia que tiene este balance
como complemento del balance de p�rdidas de aceite. Adem�s,
muestra la evoluci�n en las p�rdidas de almendra
de una planta de beneficio en la cual se han tomado los correctivos
necesarios para el mejoramiento en su eficiencia.
Aceite de palma en la salud y la nutrici�n
humana
CHANDRASEKHARAN; YUSOF BASIRON
Resumen
Las grasas dietarias son �tiles para m�ltiples
prop�sitos. El crecimiento poblacional y el desarrollo
econ�mico han conducido al incremento en el consumo de
grasas y aceites, y de estos el aceite de palma cubre las necesidades
de aceites comestibles de gran parte de la poblaci�n
mundial. El aceite de palma tiene gran variedad de usos alimenticios
y no alimenticios. M�s del 85% de la producci�n
mundial de aceite de palma se destina para consumo humano. En
Malasia, 80% de la grasa ingerida corresponde a aceite de palma.
Se ha avanzado ampliamente en el conocimiento de las propiedades
nutricionales del aceite de palma y su efecto en la salud. Las
diferentes percepciones al respecto son revisadas en este art�culo.
Los efectos de las grasas de la dieta sobre los l�pidos
plasm�ticos reflejan generalmente la acci�n colectiva
de diferentes �cidos grasos de la dieta o de los alimentos.
Tanto la calidad como la cantidad de grasa influyen en la acci�n
individual de los �cidos grasos. El aceite de palma contiene
antioxidantes, y estos, junto con su composici�n balanceada
de �cidos grasos, lo caracterizan como un aceite seguro,
estable y vers�til con efectos positivos sobre la salud
y beneficios nutricionales. El aceite de palma no altera adversamente
los l�pidos plasm�ticos ni las lipoprote�nas
cuando se consume como parte de una dieta saludable. Adicionalmente,
el aceite de palma es estable contra la oxidaci�n durante
la fritura. A la luz de la evidencia emergente, las percepciones
acerca del aceite de palma cambiar�n favorablemente.