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Editorial
El material
de siembra ser� la base de la competitividad futura
Fertilizaci�n
de la palma de aceite para obtener altos rendimientos .
Fernando Mun�var M.
MIP intensivo
para el manejo de plagas en palma de aceite
Ariffin Darus y Mohd Basri Wahid
El sector de
las plantaciones en Malasia.Caucho, palma de aceite - la ecuaci�n
del Nuevo Milenio
B.C. Sekhar
Diagn�stico
y estrategia de negociaci�n de la Cadena de Semillas
Oleaginosas, Aceites y Grasas en la OMC y el ALCA
Santiago Perry Rubio, Fernando Barbieri G�mez
La grasa en
las gu�as nutricionales del mundo.
Tom Krawczyk
El material de siembra ser�
la base
de la competitividad futura
La brecha existente, entre la productividad de
la palma de aceite en las plantaciones comerciales en Colombia
y la mucho mayor que se identifica por los cient�ficos
como la potencial, ha sido fuente de inquietud y debate, tanto
acad�mico como empresarial. En efecto, desde el punto
de vista fisiol�gico, varios investigadores han establecido
que el potencial puede llegar hasta 16 toneladas de aceite por
hect�rea y esta cifra es cuatro veces superior a la obtenida
actualmente en la producci�n comercial. Esta enorme brecha,
a su vez, se constituye en una fuente crucial para mejorar la
productividad y competitividad del cultivo en forma sostenida
en los pr�ximos a�os y d�cadas. Surge,
entonces, la pregunta sobre c�mo podr� el sector
en Colombia acercarse a ese potencial que hoy parece tan distante.
De la experiencia en investigaci�n en palma
de aceite, podr�a argumentarse que la cantidad de aceite
producido por unidad de superficie depende fundamentalmente
de dos aspectos: la variedad y las condiciones ambientales en
que se haya desarrollado el cultivo; no en forma independiente,
sino teniendo en cuenta que los dos aspectos interact�an.
Adem�s, debe tenerse en cuenta que la categor�a
de condiciones ambientales es entendida en sentido amplio e
incluye factores relacionados con el suelo, la fertilizaci�n,
la temperatura, la luminosidad, la disponibilidad de agua, el
manejo de enfermedades y plagas, las podas y las cosechas.
Una forma de mejorar los rendimientos es realizando
las mejores pr�cticas agron�micas asociadas con
los aspectos incorporados en la categor�a de condiciones
ambientales. Precisamente esto es lo que han venido haciendo
un gran n�mero de plantaciones en los �ltimos
a�os en Colombia, logrando como resultado el incremento
paulatino en el promedio del rendimiento de aceite por hect�rea,
que hoy es similar al de los l�deres mundiales. Este
mejoramiento agron�mico podr� llevar al pa�s,
en los pr�ximos a�os, a niveles medios de cinco
toneladas de aceite por hect�rea, con unos m�ximos
en las mejores plantaciones de ocho toneladas por hect�rea.
Estos son avances muy significativos, no obstante quedar�a
una diferencia de ocho toneladas con relaci�n al potencial
fisiol�gico de la planta.
Hace falta, entonces, entrar a considerar el componente
varietal. Actualmente, aunque el promedio del rendimiento comercial
en Malasia es cercano al colombiano, existen en ese pa�s
terrenos comerciales sembrados con nuevos materiales que reportan
rendimientos de aceite de 10 toneladas por hect�rea.
Este buen resultado se podr�a atribuir a los nuevos materiales,
apropiados a esas zonas, con lo cual aportar�an unas
seis toneladas por hect�rea sobre los materiales tradicionales.
La experiencia acumulada por los investigadores
indica que no se puede pretender que una misma variedad se desarrolle
igualmente en todas las zonas productoras del mundo y, en el
caso colombiano, m�s espec�ficamente en las cuatro
zonas productoras de palma del pa�s. Por el contrario,
debe haber variedades que se adapten a las condiciones de altas
temperaturas, luminosidad y poca disponibilidad de agua de la
Zona Norte, como variedades que muestren su m�ximo potencial
en suelos pesados de los Llanos Orientales y variedades que
se adapten a las condiciones de baja luminosidad y alta precipitaci�n
de la Zona Occidental. En agricultura se han comprobado estos
fen�menos, pero se sabe tambi�n que se requiere
gesti�n investigativa y tecnol�gica para su oportuno
desarrollo.
La disponibilidad de materiales apropiados y de
conocimientos s�lo se logra con un programa de mejoramiento
que permita probar el gran n�mero de genotipos existentes
en los diferentes sitios agroecol�gicos colombianos donde
se cultiva la palma, de tal manera que los genotipos seleccionados
con un manejo agron�mico apropiado a cada uno de ellos,
muestren su m�xima eficiencia que nos permita acercarnos
cada vez m�s al potencial de producci�n de la
palma de aceite. As� lo se�alaron los palmicultores
y qued� consignado como uno de los instrumentos para
construir la Visi�n 2020 de la palmicultura colombiana.
El Programa de Mejoramiento de la Palma de Aceite
requiere de un horizonte de largo plazo y, en consecuencia,
es perenne como el propio cultivo. Como tal no se puede pretender
desarrollar un programa de mejoramiento eficaz y oportuno utilizando
solamente metodolog�as tradicionales que conlleven demasiado
tiempo para obtener los primeros frutos pr�cticos, sino
que se debe, por una parte, tratar de desarrollar el programa
con alianzas estrat�gicas con otras instituciones nacionales
e internacionales, con las cuales se pueda intercambiar material
y tecnolog�as y, por otra, utilizar las herramientas
que existen actualmente para agilizar la selecci�n y
para incrementar la multiplicaci�n de materiales deseables
como es el caso de los marcadores moleculares y la multiplicaci�n
clonal, respectivamente.
Cenipalma tiene la propuesta de desarrollar su
Programa de Mejoramiento mediante la conformaci�n de
una red de plantaciones interesadas en las diferentes zonas
palmeras, encargadas de probar las diferentes progenies con
la participaci�n activa de los t�cnicos o due�os
de las plantaciones en la identificaci�n de los materiales
que mejor se adapten a sus condiciones de suelos, clima y manejo.
Estos materiales, identificados de acuerdo con sus caracter�sticas,
los podr�n utilizar las plantaciones como madres para
producir la semilla para futuras siembras comerciales propias
y de las plantaciones vecinas que tengan las mismas condiciones
agroecol�gicas. Los materiales seleccionados los usar�
tambi�n Cenipalma para formar poblaciones que vayan complementando
y mejorando las diferentes caracter�sticas deseables
para, con base en ellas, realizar otra ronda de pruebas regionales.
El campo experimental de Cenipalma - que se desarrollar�
en un terreno que fue comprado por Fedepalma para ese prop�sito
y entregado a Cenipalma en comodato - estar� dedicado
principalmente al mejoramiento y en �l se tendr�
la Colecci�n de Germoplasma y las poblaciones �lite
de materiales Dura, Ole�fera y Pis�fera.
En relaci�n a la Colecci�n, el Centro
se propone tener un buen n�mero de materiales de palma
americana (Ole�fera) colectada en la Amazon�a
colombiana, peruana, ecuatoriana y brasile�a y tambi�n
en �reas palmeras centroamericanas, colombianas y venezolanas,
de tal manera que sea una colecci�n de referencia mundial
de la palma americana. Como complemento a la Ole�fera,
Cenipalma se propone realizar una colecci�n de materiales
guineensis sobresalientes en Nigeria, Ghana y otros pa�ses
africanos, la cual se complementar� con el germoplasma
que actualmente tienen las plantaciones y el Gobierno colombiano.
CENIPALMA tiene la propuesta desarrollar dos a
tres plantaciones por zona, donde los palmicultores directamente
est�n produciendo la semilla para sus propias necesidades
y para los palmeros de la respectiva regi�n. En esta
forma se agilizar� el proceso de mejoramiento, no solamente
porque en �l participar�n activamente las plantaciones,
sino porque se har� m�s eficiente la selecci�n,
mediante la identificaci�n de genotipos deseables utilizando
marcadores moleculares, cuya metodolog�a se tiene ya
dise�ada. Igualmente, se realizar�n alianzas con
organismos internacionales para la clonaci�n de materiales
y el intercambio de los mismos.
En resumen, el beneficio que obtendr�n
los palmicultores colombianos y el pa�s en general con
el establecimiento de un programa de mejoramiento, no es tanto
el de obtener una semilla a un precio inferior al actual, sino
el de contar con excelentes materiales que le permitan acercarse
cada vez m�s a los rendimientos potenciales de la palma
de aceite y con ello contar con un excelente instrumento para
mejorar la competitividad del aceite.
Fertilizaci�n de la palma
de aceite para obtener altos rendimientos.
Fernando Mun�var M.
Resumen
El logro de la competitividad en el cultivo de la
palma de aceite (Elaeis guineensis Jacq.) est� altamente
asociado con un manejo adecuado de su nutrici�n y de
las pr�cticas de fertilizaci�n, ya que esos factores
influyen directamente en los niveles de productividad. Por otra
parte, la fertilizaci�n tambi�n influye en la
incidencia de plagas y enfermedades que afectan el cultivo.
Este art�culo discute los principales criterios que deben
tenerse en cuenta para dise�ar y ejecutar planes de manejo
nutricional de la palma de aceite que permitan lograr niveles
de rendimiento y que por tanto contribuyan a la competitividad
del cultivo. Se discuten aspectos relacionados con los requerimientos
nutricionales del cultivo, la magnitud de las posibles respuestas
del cultivo a la fertilizaci�n, los principales criterios
y procedimientos que se pueden tener en cuenta para el diagn�stico
nutricional y la recomendaci�n de fertilizantes, as�
como el concepto de manejo integral del cultivo.
MIP intensivo para el manejo
de plagas en palma de aceite
Ariffin Darus y Mohd Basri Wahid
Resumen
La palma de aceite es un cultivo de gran importancia
para Malasia por la enorme superficie sembrada (3,3 millones
de hect�reas) y por su significativa contribuci�n
al ingreso de divisas del pa�s. Sin embargo, las p�rdidas
localizadas que son atribuibles a una serie de plagas podr�an
llegar a ser sustanciales si se registran altas poblaciones
de plagas o polulaciones en forma persistente. El manejo integrado
intensivo de algunas plagas (MIP) importantes siempre ha constituido
parte integral del cultivo de la palma de aceite. En el presente
art�culo se revisan algunas de las pr�cticas de
MIP que se utilizan para el control de las plagas m�s
importantes, como los gusanos canasta, las orugas urticantes,
la polilla del racimo, el escarabajo rinoceronte, los roedores
y la pudrici�n basal del est�pite. Con excepci�n
de esta �ltima, es esencial utilizar umbrales econ�micos
antes de decidir si es necesario realizar intervenciones qu�micas
y as� hacer uso del control qu�mico en forma sensata.
Los productores de palma de aceite han acogido la idea de sembrar
plantas ben�ficas, tales como Cassia cobanensis y Crotalaria
usaramoensis Baker F., con el objeto de mantener los enemigos
naturales, m�todo que est� siendo implementado
activamente. Los cambios de varia pr�cticas agron�micas
(v.g. cero quema y uso de raquis o tusas como material org�nico
de cobertura), unidos a algunos programas de renovaci�n
masiva, han conducido a un aumento excesivo de la poblaci�n
de Oryctes rhinoceros (L.). Es esencial el tratamiento profil�ctico
con piretroides sint�ticos. Actualmente se est�n
evaluando algunos organismos de control biol�gico, como
el Metarhizium y los virus y del primero se tienen planes para
su producci�n masiva. En el caso de los virus, se han
establecido tres cepas del virus del O. rhinoceros, una de las
cuales cae dentro del grupo virulento. De los cuatro tipos de
Ganoderma que se han identificado, s�lo una de las especies
(G. boninense Pat.) es la m�s agresiva, mientras que
las otras tres no son tan nocivas para la palma de aceite. Se
discuten diversos m�todos de control, ej. cultural, qu�mico
y biol�gico. Las actividades de investigaci�n
y desarrollo para la cr�a de la lechuza de los graneros
para el control de ratas y su aceptaci�n como un m�todo
t�cnicamente factible y comercialmente viable han tomado
veinte a�os! Actualmente, las lechuzas est�n ampliamente
difundidas en la Pen�nsula y tambi�n se han introducido
a Sabah con resultados positivos. Si bien est� pendiente
la aprobaci�n definitiva, se est� realizando un
ensayo piloto a escala para Sarawak.
El sector de las plantaciones
en Malasia.Caucho, palma de aceite - la ecuaci�n del
Nuevo Milenio
B.C. Sekhar
Resumen
Este art�culo se prepar� para revisar
algunos temas relacionados con el Sector Malayo de las plantaciones,
ya que la industria atraviesa una fase critica y se ha entrado
al nuevo milenio de cara a una serie de desaf�os. En
primer lugar, el prop�sito es analizar la historia evolutiva
de las industrias del caucho y de la palma de aceite en Malasia,
y luego las innovaciones cient�ficas y tecnol�gicas,
e igualmente identificar las debilidades inherentes que han
surgido, examinar las nuevas exigencias del proceso de globalizaci�n
y debatir las implicaciones de todo lo anterior sobre el tejido
t�cnico y socioecon�mico del sector de las plantaciones.
Al final se espera poder identificar las iniciativas de desarrollo
m�s convincentes y las direcciones pol�ticas pertinentes
que podr�an proteger al sector de las fuerzas globales
del mercado y de los limitantes socioecon�micos internos.
Diagn�stico y estrategia
de negociaci�n de la Cadena de Semillas Oleaginosas,
Aceites y Grasas en la OMC y el ALCA
Santiago Perry Rubio, Fernando Barbieri G�mez
Resumen
El contenido de este estudio tiene por objeto analizar
las oportunidades y amenazas para los productos de la Cadena
de las Semillas Oleaginosas, Aceites y Grasas, en el marco de
las negociaciones de la Organizaci�n Mundial de Comercio,
OMC, y del Acuerdo de Libre Comercio de las Am�ricas,
ALCA, con el fin de proponer al Gobierno colombiano una estrategia
de negaciones en dichos foros, que conduzca a la consolidaci�n
de este importante sector productivo de la econom�a del
pa�s, y a su inserci�n adecuada tanto en el comercio
hemisf�rico como en el Mundo.
La grasa en las gu�as nutricionales
del mundo
Tom Krawczyk
Resumen
Ante las dificultades del mercado de los aceites
y grasas y en la b�squeda del mejoramiento continuo del
sector, los Comit�s de Plantas de Beneficio de Cenipalma
han visto la necesidad de evaluar la eficiencia en todo su proceso
productivo comenzando por los balances de p�rdidas de
aceite y m�s recientemente con los balances de almendra,
que permiten expresar las p�rdidas como un porcentaje
de los racimos de fruta fresca (rff), es decir en los mismos
t�rminos de la tasa de extracci�n de aceite, para
de esta forma, comparar los rendimientos de las diferentes plantas
que conlleven al mejoramiento del sector.
En este art�culo se presentan los resultados
obtenidos en el diagn�stico realizado al proceso de recuperaci�n
de almendra de once plantas de beneficio ubicadas en las zonas
palmeras Oriental, Norte y Central de Colombia, en el que se
muestran sus resultados y la importancia que tiene este balance
como complemento del balance de p�rdidas de aceite. Adem�s,
muestra la evoluci�n en las p�rdidas de almendra
de una planta de beneficio en la cual se han tomado los correctivos
necesarios para el mejoramiento en su eficiencia.