Es necesario mejorar la eficiencia
de la comercializaci�n palmera
La palma de aceite se perfila como una de las
alternativas productivas m�s promisorias del agro colombiano
en el corto, mediano y largo plazos. Esta perspectiva positiva
es fruto, por una parte, del esfuerzo realizado por el sector
palmero, en su conjunto, y por la mayor�a de los productores,
individualmente, a lo largo de la �ltima d�cada
para mejorar su competitividad, la que le ha permitido enfrentar,
con relativo �xito, los retos a los que se vio abocado
el sector por la apertura comercial y la globalizaci�n
de la econom�a; y, por otra parte, de su capacidad prospectiva,
que permiti� proponer un futuro posible de construir
como lo hizo en la Visi�n 2020 de la Palmicultura Colombiana,
en la cual se trazan metas de crecimiento ambiciosas, que le
permitir�an a Colombia tener una participaci�n
m�s destacada en el creciente y diversificado mercado
dom�stico y mundial de los aceites y grasas.
El crecimiento actual y futuro de las siembras
y de la producci�n del sector palmero traer�,
sin duda, nuevos desaf�os que requieren de un manejo
apropiado para que no se conviertan en problemas de comercializaci�n
de los productores y del mismo sector.
Los esfuerzos realizados, tanto individual como
colectivamente, en materia de comercializaci�n son muy
significativos, pero no por ello puede llegarse apresuradamente
a la conclusi�n de que la actual organizaci�n
de la comercializaci�n palmera es la m�s adecuada,
y menos a�n si se toman escenarios futuros, ya que se
vislumbran grandes cambios en la competencia mundial, y que
el sector palmero colombiano continuar� en su proceso
de enfrentar las exigentes condiciones de un mercado m�s
ampliado y de una industria de mayor escala y con mayores grados
de concentraci�n. No habr�a productores o analistas
que nieguen el avance institucional y empresarial de la comercializaci�n
palmera en los �ltimos a�os, pero unos y otros
s� reconocen que existen muchos aspectos que preocupan
y que habr� que reestructurar, modernizar o fortalecer.
En esta nota se recogen �ntegramente los
planteamientos hechos en el Editorial de la revista Palmas,
Volumen 20, No. 4, de 1999, intitulado "La comercializaci�n
del sector palmicultor colombiano debe continuar fortaleci�ndose",
cuyas ideas no han tenido a�n todo el eco necesario entre
la comunidad palmera nacional. Tambi�n se proponen otras
ideas frente a las nuevas realidades.
El avance logrado en materia de comercializaci�n
y la experiencia ganada hasta la fecha son, sin duda, un activo
valioso del sector. El desarrollo de condiciones claras y bastante
estables entre productores y extractores para la comercializaci�n
de la fruta; el incremento de la capacidad de tanques de almacenamiento
de aceite en manos de los productores; la informaci�n
de precios y mercados; la experiencia exportadora del sector
desde 1989; la creaci�n de C.I. Acepalma S.A. en 1991;
la organizaci�n del Fondo de Estabilizaci�n de
Precios en 1996 y su operaci�n desde 1998; la mayor coordinaci�n
entre los productores de cada zona y entre las diferentes regiones
para hacerle un seguimiento permanente a las condiciones de
comercializaci�n internas y externas y la b�squeda
de t�rminos competitivos con los compradores para la
venta de los aceites; la mejor�a de su calidad expresada,
por ejemplo, en menor cantidad de �cidos grasos libres
y menor humedad e impurezas; y la utilizaci�n a�n
incipiente de algunos mecanismos de apoyo a la comercializaci�n
que ofrece la Bolsa Nacional Agropecuaria, como el registro
de operaciones de compraventa, los descuentos de facturas y
los contratos Forward, son aspectos muy positivos que ayudar�n
a afianzar los nuevos desarrollos para fortalecer y modernizar
la comercializaci�n del sector.
La comercializaci�n de los aceites de palma
y de palmiste se dar� hacia adelante en un entorno cada
vez m�s exigente en materia de escala y competitividad,
en la medida que se profundicen, ampl�en y perfeccionen
los acuerdos multilaterales de libre comercio e integraci�n
que ha firmado Colombia o que est� pr�xima a hacerlo,
como es el caso de los de la Organizaci�n Mundial de
Comercio, OMC, el Acuerdo de Libre Comercio de las Am�ricas,
ALCA, la Comunidad Andina de Naciones, CAN, el Grupo de los
Tres, G3, el Mercado Com�n del Sur, Mercosur, y distintos
acuerdos bilaterales. Por ello, los productores deben adecuarse
a esas condiciones de competencia y desarrollar nuevas fortalezas
que les permitan ser m�s exitosos en los a�os
por venir y anticiparse a eventuales problemas de comercializaci�n
de las crecientes producciones nacionales.
Los principales aspectos de comercializaci�n
que el sector palmero debe evaluar y revisar con detenimiento,
con el fin de adecuarse a las realidades del mercado internacional,
se bosquejan en los siguientes aspectos:
En lo relativo a la comercializaci�n de
la fruta de palma, se deber�a avanzar en:
Adoptar contratos escritos para la compraventa de la fruta
de palma entre productores y extractores de aceite de palma,
para formalizar a�n m�s las relaciones comerciales
que han desarrollado a trav�s de los a�os. Esto
dar�a mayor estabilidad a la relaci�n comercial
y permitir�a utilizar los contratos para apalancar el
financiamiento por parte de los productores con diversas entidades,
entre otros beneficios.
Incorporar mayores elementos a las f�rmulas que se utilizan
para la compraventa de la fruta de palma, de tal forma que en
todo momento se pueda garantizar equidad en las condiciones
comerciales de esta operaci�n, debido a la variabilidad
que se observa, tanto en el contenido de aceite de la fruta
como en la eficiencia de las plantas extractoras.
En la comercializaci�n de los aceites de
palma y de palmiste:
Procurar hacer alianzas y otro tipo de asociaciones entre productores
que les permitan fortalecer su capacidad de negociaci�n,
desarrollar una tarea m�s profesional y aprovechar econom�as
de escala que, entre otros fines, logre equilibrio con los compradores
de aceite, quienes vienen reduciendo su n�mero, aumentando
su escala y su capacidad negociadora. � Adoptar el uso de contratos
para la comercializaci�n de los aceites crudos, de tal
forma que se garantice a los compradores y a los vendedores
el cumplimiento de todos los compromisos adquiridos. Para ello
ser�a importante registrarlos en la Bolsa Nacional Agropecuaria
u otra bolsa de productos que ofrezca similares garant�as
de cumplimiento.
Modificar la modalidad tradicional que se ha tenido para las
ventas de aceite crudo, d�ndole mayor cabida a las ventas
a futuro, contratos Forward, tanto para el mercado local como
de exportaci�n, y reduciendo la modalidad de ventas spot.
En el mercado local es necesario competir con los plazos y los
tiempos con que los compradores nacionales se abastecen de otras
materias primas, principalmente importadas, que normalmente
es de alrededor de dos meses de antelaci�n; y en el internacional,
con las condiciones que actualmente manejan muchos compradores
de aceite, que normalmente no es inferior a seis meses o a un
a�o.
Utilizar mecanismos de cobertura de riesgos para protegerse
de las fluctuaciones de precios y poder ofrecer condiciones
de precio en firme en los contratos Forward.
En materia de log�stica:
Revisar e incrementar la capacidad de almacenamiento de aceite
en cada empresa productora, para ajustarla a los niveles �ptimos
requeridos (90 d�as de producci�n) y contribuir
a una mejor comercializaci�n. La capacidad de almacenamiento
no tiene s�lo una funci�n operativa, sino otra
estrat�gica, incluso m�s importante, como es la
de darle un respaldo al productor para que pueda manejar su
comercializaci�n con tranquilidad, sin af�n y
sin la preocupaci�n de que los tanques vayan a llen�rsele
en corto tiempo, y pueda lograr as� las mejores condiciones
de venta para su producto. Todo palmicultor debe tener claridad
en que los tanques de almacenamiento son estrat�gicamente
valiosos para el manejo de su comercializaci�n cuando
algunos de ellos est�n desocupados, no cuando todos est�n
llenos.
Participar en el desarrollo del transporte fluvial, que es
otro componente de mejoramiento de la log�stica, en el
que es urgente avanzar para reducir los altos costos de transporte
que enfrenta la comercializaci�n interna y externa.
En cuanto al portafolio de productos:
Conocer en mayor detalle todas las caracter�sticas y
las posibilidades de utilizaci�n de los aceites de palma,
de palmiste y de sus fracciones, para estar en capacidad de
realizar una mejor labor integral de mercadeo para cada segmento
de mercado. Incursionar con esquemas de comercializaci�n
externa a clientes directos y establecer esquemas de representaci�n
en pa�ses de inter�s estrat�gico, deben
ser otros de los pasos que el sector palmero debe dar en el
corto plazo.
Aumentar el portafolio de productos que ofrecen los palmicultores,
para no circunscribirlo a la fruta de palma, a la almendra y
al aceite de palma crudo, y a la torta y al aceite de palmiste
crudo, con el fin de desarrollar nuevos nichos de mercado, tanto
local como de exportaci�n. Muchos clientes no est�n
en capacidad de utilizar directamente los aceites de palma en
forma cruda y por ello los demandan refinados o en fracciones,
ole�na y estearina, los cuales no siempre est�n
disponibles en el mercado local, en la modalidad spot, para
quienes no refinan. Esta labor de diversificar el portafolio
de productos puede hacerse individualmente, en los casos de
productores ya integrados con procesos industriales, o en grupo,
cuando se trate de otros productores sin integraci�n
vertical. Sin embargo, no debe olvidarse que los aceites crudos
son la parte fundamental y estrat�gica del portafolio
de venta del sector, mucho m�s en el caso del mercado
externo, no s�lo porque son la principal alternativa
de los palmicultores sino porque enfrentan menores barreras
comerciales de acceso.
Al igual que en otras actividades econ�micas,
el �xito de las empresas palmeras no s�lo radica
en su eficiencia productiva, sino que, en un entorno de mercado
cada vez m�s competitivo, requieren adem�s de
una buena comercializaci�n que les permita siempre optimizar
su ingreso. Bien cabe recordar que el �xito no es fortuito,
sino que es fruto de la previsi�n, la constancia y el
esfuerzo permanente.
La poda en palma de aceite y relaci�n
entre el �rea foliar y el rendimiento. Una breve revisi�n
de experimentos previos
Ian E. Henson
Resumen
Con la finalidad de poder maximizar los rendimientos,
se presenta a menudo una indecisi�n respecto a qu�
tipo de poda realizar. Los resultados de numerosos experimentos
de podas y defoliaci�n que se llevaron a cabo en palmas
de aceite sanas, muestran, en general, que en densidades de
siembra est�ndar, los m�ximos rendimientos se
obtienen con el m�ximo n�mero de hojas por palma
y que adem�s es necesario evitar podas excesivas. En
palmas enfermas, la remoci�n de las hojas afectadas no
siempre reduce el rendimiento sino que puede ayudar a mantener
limpia la plantaci�n.
Polinizaci�n con insectos
en palma de aceite �Es el momento para evaluar la viabilidad
a largo plazo y la sostenibilidad del Elaeidobius kamerunicus?
R. W. Caudwell
Resumen
El gorgojo polinizador africano Elaeidobius kamerunicus
fue introducido desde �frica a las regiones palmeras
de Asia y el Pacifico a principios de 1980. Estas introducciones
fueron muy exitosas, prescindiendo de la necesidad de polinizaci�n
asistida, mejorando significativamente la composici�n
del racimo y por lo tanto aumentando los rendimientos. Esta
introducci�n hizo una contribuci�n significativa
a la viabilidad econ�mica de la palma de aceite en toda
la regi�n. Sin embargo, existe actualmente una seria
preocupaci�n sobre la estrecha base gen�tica de
la poblaci�n de gorgojos, al igual que los efectos negativos
del parasitismo en los polinizadores por parte de los nem�todos.
Estos asuntos deben ser tomados seriamente en cuenta por parte
de la industria y se deben realizar unas investigaciones urgentes
para resolver estos problemas. Esta art�culo analiza
la polinizaci�n con insectos de la palma de aceite en
t�rminos generales y presenta igualmente informaci�n
sobre la introducci�n del Elaeidobious kamerunicus en
Asia y el Pacifico. Tambi�n nos ofrece detalles sobre
un proyecto de investigaci�n que se est� realizando
actualmente en Papua Nueva Guinea para resolver las preocupaciones
sobre la poblaci�n del polinizador. La conclusi�n
es que ha llegado el momento para que la industria de la palma
de aceite evalu� la viabilidad y sostenibilidad a largo
plazo del Elaeidobious kamerunicus y la sugerencia es que esto
podr�a ser m�s efectivo si se hace a nivel regional.
Una trampa efectiva para capturar
adultos de Opsiphanes cassina Felder (Lepidoptera: Brassolidae)
y observaciones sobre el comportamiento de la plaga en palma
de aceite
Ronny Lorya; Carlos Chincilla; Jos� Dom�nguez;
Razm�n Mexz�n
Resumen
Se describen varios experimentos en donde se prueba
la eficiencia de una trampa sencilla para eliminar adultos de
Opsiphanes cassina en plantaciones de palma de aceite en Costa
Rica. La trampa consiste en una bolsa pl�stica con un
cebo alimentario (fermentado), la cual permite la entrada, pero
no la salida de los adultos. El uso de estas trampas ha permitido
realizar estudios de campo para entender mejor el ciclo de vida
del insecto, particularmente la din�mica de la poblaci�n
adulta. Las capturas de los adultos de O. cassina en estas trampas
puede ser una herramienta importante dentro de un esquema de
manejo integrado de la plaga, ya que cuando las trampas son
colocada oportunamente, se logra eliminar una proporci�n
muy alta de hembras que a�n acarrean toda o parte de
su carga de huevos. Estas pr�cticas, junto con el fortalecimiento
del control biol�gico y un buen manejo agron�mico
de la plantaci�n, pueden mantener a esta plaga por debajo
del umbral econ�mico. Actualmente la trampa descrita
se usa comercialmente en Costa Rica.
Tasa de extracci�n de
palma (TEA) de Malasia: Una respuesta a factores de mercado
y administraci�n
M.Mohd Noor
Resumen
El contenido de este estudio tiene por objeto analizar
las oportunidades y amenazas para los productos de la Cadena
de las Semillas Oleaginosas, Aceites y Grasas, en el marco de
las negociaciones de la Organizaci�n Mundial de Comercio,
OMC, y del Acuerdo de Libre Comercio de las Am�ricas,
ALCA, con el fin de proponer al Gobierno colombiano una estrategia
de negaciones en dichos foros, que conduzca a la consolidaci�n
de este importante sector productivo de la econom�a del
pa�s, y a su inserci�n adecuada tanto en el comercio
hemisf�rico como en el Mundo.
Aspectos t�cnicos y econ�micos
de la harina de palmiste como alimento para animales
T.P. Pantzaris; Mohd Jaaffar Ahmad
Resumen
Tanto la torta de palmiste como la harina de palmiste
tienen un futuro promisorio como alimento para animales. El
comercio internacional de productos b�sicos se refiere
�nicamente a la harina de palmiste, pero en realidad
existen tres tipos diferentes con base en su forma f�sica:
torta de palmiste, harina de palmiste y palmiste en "pellets".
La �nica aplicaci�n que se da a la harina de palmiste
es como pienso y se utiliza especialmente en alimentos compuestos.
Este art�culo analiza primero la producci�n, comercializaci�n
y mercados de la harina de palmiste y posteriormente su composici�n,
propiedades y usos en formulaciones de alimentos compuestos.
Tendencia de los precios del
aceite de palma y previsiones
Ramli Abdullah; Mohd Nasir HJ Amiruddin
Resumen
El presente art�culo analiza algunos de los
factores que afectan los precios de los aceites y grasas, los
cuales incluyen la oferta/ producci�n y los inventarios
de a�os anteriores. El an�lisis concluye que el
precio para el 2001 llegar�, en promedio, al que se registr�
en el 2000. El presente art�culo analiza algunos de los
factores que afectan los precios de los aceites y grasas, los
cuales incluyen la oferta/ producci�n y los inventarios
de a�os anteriores. El an�lisis concluye que el
precio para el 2001 llegar�, en promedio, al que se registr�
en el 2000.
Aceite de palma: alimento funcional
Olga Luc�a Mora Gil
Resumen
El presente art�culo analiza algunos de los
factores que afectan los precios de los aceites y grasas, los
cuales incluyen la oferta/ producci�n y los inventarios
de a�os anteriores. El an�lisis concluye que el
precio para el 2001 llegar�, en promedio, al que se registr�
en el 2000. El presente art�culo analiza algunos de los
factores que afectan los precios de los aceites y grasas, los
cuales incluyen la oferta/ producci�n y los inventarios
de a�os anteriores. El an�lisis concluye que el
precio para el 2001 llegar�, en promedio, al que se registr�
en el 2000.