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Actualizado junio de 2008

Volumen 23 No. 2 - 2002

Palmas

 

- Contenido -

Editorial: Dilemas frente al crecimiento y su impacto en la competitividad del cultivo de la palma de aceite en Colombia

Fertirriego en los viveros de palma de aceite - una agrotecnolog�a de precisi�n de Sri Lanka.
M. Surenda Mohan; V. Giovindasamy

Las variedades de coco y el amarillamiento letal: perspectiva regional para Am�rica.
Hugh C. Harries.z

Respuesta de progenies de palma de aceite a diferentes dosis de fertilizantes.
Kushairi; N. Rajanaidu; B. S. Jalani

Biodiesel: �El nuevo Rock�n� Roll?.
LMC International Ltd.

�Puede la producci�n de aceites y grasas ir a la par con el consumo futuro?.
Siegfried Mielke

Caso de estudio sobre un peque�o cultivador con un alto ingreso.
Suboh Ismail

Efectos del aceite de palma, tocoferoles y tocotrienoles sobre el colesterol s�rico.
Carlos Corredor Pereira


Dilemas frente al crecimiento y su impacto en la competitividad del cultivo de la palma de aceite en Colombia

En su visi�n al a�o 2020, el sector palmero colombiano identific� varios escenarios para el desarrollo de la Agroindustria de la Palma de Aceite en Colombia, algunos de los cuales contemplan tasas de crecimiento muy din�micas, mientras que otros vislumbran crecimientos moderados o incluso pesimistas. Estos escenarios est�n orientados a se�alar derroteros para mejorar la competitividad de la actividad palmera colombiana, en relaci�n con los l�deres mundiales en la producci�n de aceites y grasas.

La ocurrencia de uno u otro escenario depender�, en gran parte, del entorno econ�mico y social que ofrezca el pa�s en los pr�ximos a�os, as� como de las condiciones de inserci�n comercial que se logre para la Cadena de Semillas Oleaginosas, Aceites y Grasas en las negociaciones comerciales que actualmente adelanta el pa�s, muy especialmente en el �rea de Libre Comercio de las Am�ricas, ALCA. En ese aspecto, es importante destacar que la construcci�n de un escenario competitivo para la actividad productiva nacional requiere no s�lo esfuerzos individuales de los productores y de los correspondientes sectores productivos organizados, sino tambi�n del Estado.

Las brechas de competitividad de costos que enfrenta la Agroindustria de la Palma de Aceite en Colombia frente a los l�deres mundiales, est�n relacionadas con algunos problemas de tipo empresarial y sectorial, tales como el poco aprovechamiento de las econom�as de escala, la baja utilizaci�n de la capacidad instalada de procesamiento de las plantas de beneficio y las ineficiencias en la log�stica de las unidades productivas, entre otros, pero muy especialmente con problemas ex�genos al sector, que competen con la seguridad, la infraestructura y la estabilidad de las pol�ticas econ�micas y sociales del pa�s.

De acuerdo con el indicador de competitividad del World Economic Forum para varias econom�as desarrolladas y en desarrollo, Colombia perdi� terreno continuamente desde 1994, ubic�ndose en 2001 en el puesto 65 entre los 79 pa�ses analizados. Por ello, mientras el pa�s no reduzca de manera significativa el atraso de su competitividad nacional, dif�cilmente sus sectores productivos podr�n lograr una inserci�n competitiva en el contexto internacional.

En los �ltimos a�os se ha observado un nuevo auge en las siembras de palma de aceite en Colombia, las cuales pasaron de una tasa de crecimiento promedio anual de 3,7% entre los a�os 1990 a 1999, a una tasa de alrededor de 9,0% en los a�os 2000 a 2002. Este crecimiento del cultivo se aceler� en respuesta de algunos instrumentos de pol�tica que el Gobierno Nacional ha promovido, tales como el Incentivo a la Capitalizaci�n Rural, ICR, el Fondo Agropecuario de Garant�as, FAG, los recursos del Fondo de Inversi�n para la Paz, FIP, y el establecimiento de condiciones m�s adecuadas en las l�neas de cr�dito agropecuario.

Con el crecimiento del cultivo son varios los beneficios que se pueden obtener para el sector y para el pa�s en general. Aprovechar las oportunidades de mercado y de ampliar el negocio de los palmicultores, supuestamente deber�a traducirse en mayores ingresos para sus empresas, as� como mejorar las econom�as de escala deber�a traducirse en reducir sus costos. Esto, desde la �ptica de la racionalidad econ�mica, debe reflejarse en mayores utilidades para el palmicultor. No obstante, habr� que tomar en cuenta que promover el cultivo s�lo como fuente de generaci�n de empleo y de ingresos nuevos en algunas regiones del pa�s, sin evaluar el impacto en los costos empresariales y sectoriales, si bien puede tener un impacto social muy favorable, desde el punto de vista econ�mico puede significar menores precios y menores m�rgenes en la rentabilidad de los palmicultores.

El sector palmero colombiano est�, adem�s, inmerso en un mercado muy inestable por la volatilidad de sus precios, lo que afecta en mayor medida a los peque�os productores, que son una poblaci�n m�s vulnerable, por lo que su desarrollo productivo debe estar acompa�ado de las mayores garant�as posibles. As� mismo, el ingreso palmero est� actualmente en Colombia determinado principalmente por el precio de los aceites de la palma en el mercado interno, pero hacia adelante, en la medida que se genere una mayor din�mica de la producci�n dom�stica, y por ende de las exportaciones, el precio estar� cada vez m�s condicionado por el mercado externo, el cual tiene un nivel m�s bajo y presenta una tendencia real decreciente de alrededor del 3% anual. En este escenario futuro, el papel de estabilizaci�n de mercados que pueda cumplir el Fondo de Estabilizaci�n de Precios del sector ser� cada vez m�s limitado.

As� las cosas, el crecimiento del cultivo de la palma de aceite, en el �mbito individual, regional y nacional, se justifica siempre y cuando los supuestos beneficios econ�micos y sociales que se deriven de este crecimiento excedan a los costos que se requieren para ello y compense el eventual detrimento en los ingresos. Por lo tanto, las nuevas inversiones para ampliaci�n del cultivo que no conduzcan a reducir los costos individuales y sectoriales de esta actividad, no resultan viables ni sostenibles para el conjunto del sector palmero colombiano.

Estas reflexiones sobre la competitividad del sector palmero surgen principalmente de las peque�as escalas de muchos de los negocios que se est�n promoviendo actualmente y de su poca orientaci�n empresarial, as� como de las condiciones del entorno de esos proyectos, en especial, en cuanto se refiere a infraestructura de v�as y servicios p�blicos y a capacitaci�n empresarial. Por otra parte, la situaci�n de inseguridad y de violencia, la inestabilidad jur�dica, la poca inversi�n en infraestructura y la falta de otros incentivos, conlleva a que, en muchos casos, no se est� desarrollando en Colombia una palmicultura moderna y a gran escala, con la entrada de nuevos empresarios, nacionales o extranjeros, que aporten capital y conocimientos tecnol�gicos, para construir una clara ruta de ventajas competitivas y de penetraci�n y consolidaci�n de nuevos segmentos de mercado.

En contraste con nuestro pa�s, los l�deres mundiales, tanto en la producci�n de palma de aceite, como son los productores malasios, y los de sus sustitutos soya, girasol y canola, como son los productores de Canad�, Estados Unidos, Brasil y Argentina, est�n haciendo avances en escalas de producci�n, tecnolog�as con variedades transg�nicas y nuevas estrategias de marketing para consolidar sus ventajas competitivas. En estas circunstancias, no resulta claro c�mo el pa�s podr� cerrar la brecha de competitividad del sector palmero en los pr�ximos a�os, como se lo propuso en la construcci�n de su Visi�n 2020.

Las anteriores consideraciones invitan al Gobierno y a los palmicultores a repensar la estrategia para el desarrollo de nuestro sector palmicultor, rescatando la importancia que debe tener el objetivo de generar una palmicultura cada d�a m�s competitiva. Es por ello que la pol�tica del Gobierno colombiano para este sector debe contemplar no s�lo estrategias e instrumentos para dinamizar su crecimiento, sino que fundamentalmente, como lo ha solicitado Fedepalma, debe estar orientada por un Plan Integral de Desarrollo, de largo plazo, con impacto sobre la competitividad sectorial de la Agroindustria de la Palma de Aceite en Colombia.


Fertirriego en los viveros de palma de aceite - una agrotecnolog�a de precisi�n de Sri Lanka.

M. Surenda Mohan; V. Giovindasamy

Resumen

La producci�n de plantas vigorosas y sanas en los viveros juega un papel muy importante en el establecimiento exitoso de cualquier plantaci�n y la palma de aceite no es una excepci�n. Para producir plantas de calidad es necesario tener en el vivero una fuente confiable de semillas de calidad, buen agua y un buen manejo de la nutrici�n. Aunque la regi�n Low Country de Sri Lanka es una zona tropical h�meda, existen per�odos secos bien definidos, durante los cuales se tienen d�ficits h�dricos y la disponibilidad de agua para fines de riego tambi�n se convierte en un verdadero problema. Durante las �pocas de fiestas, la no disponibilidad de trabajadores altera la programaci�n de las diferentes labores realizadas en el vivero. Para solucionar estos problemas, en la segunda etapa de vivero se dise�� e instal� un sistema de riego por goteo y fertirrigaci�n, m�s confiable, totalmente automatizado y eficaz en funci�n de los costos con resultados muy alentadores. Este art�culo destaca la experiencia de Watawala Plantations Limited, Sri Lanka, en fertirrigaci�n para un vivero de palma de aceite.


Las variedades de coco y el amarillamiento letal:
perspectiva regional para Am�rica.

Hugh C. Harries

Resumen

Los cocoteros altos de las costas atl�ntica y caribe de Am�rica son altamente susceptibles al amarillamiento letal, mientras que los de la costa pac�fica gozan de un cierto nivel de resistencia que disminuye el riesgo de que se registren epidemias de la enfermedad. Existen variedades e h�bridos resistentes y los resultados de investigaci�n y desarrollo se encuentran en Internet.


Respuesta de progenies de palma de aceite a diferentes dosis de fertilizantes.

Kushairi; N. Rajanaidu; B. S. Jalani

Resumen

Noventa y nueve progenies Dura x Pis�fera (genotipos) de seis productores (poblaciones) en Malasia, fueron sometidas a tres tratamientos de fertilizante despu�s de ser sembradas en el campo en 1983. Los tratamientos de fertilizantes fueron la mitad, igual y el doble de la dosis est�ndar empleada en las plantaciones. Se llevaron los registros de rendimiento y se hicieron an�lisis de racimos entre 1987 y 1988. Los an�lisis de varianza (ANOVA) para racimos de fruta fresca (RFF), n�mero de racimos y peso promedio del racimo mostraron diferencias significativas para fertilizantes, poblaciones y genotipos. Adicionalmente, los RFF mostraron diferencias significativamente en la interacci�n genotipo x fertilizante (GxF). Generalmente, los RFF aumentan si se emplea el doble de la dosis de fertilizante de la plantaci�n, sin embargo, al reducir la dosis normal a la mitad no se vio una reducci�n significativa en el rendimiento. A pesar de las mejoras en el peso medio del racimo, la reducci�n en RFF se debi� a la reducci�n en el n�mero de racimos. De manera contraria, un aumento en la dosis est�ndar de fertilizante no afect� el n�mero de racimos. Las Poblaciones 4 y 2 fueron altas en RFF debido a un alto n�mero de racimos y al peso medio del racimo m�s alto, respectivamente. Las Progenies 4062, 4056 y 6094 compartieron los rendimientos m�s altos cuando se emple� la mitad, igual o el doble de la dosis est�ndar de fertilizante de las plantaciones, respectivamente. Se hizo el ANOVA para los componentes de calidad del racimo y se detect� significancia para las poblaciones y los genotipos. La variaci�n entre fertilizantes fue significativa para el promedio del peso del fruto, la relaci�n aceite/racimo y el rendimiento de palmiste. Altos valores para estas tres caracter�sticas, junto con RFF, fueron ventajosos en ciertas problaciones y genotipos para un producto econ�mico total (Producto Econ�mico Total) m�s alto. El m�s alto valor de Producto Econ�mico Total dentro del nivel de fertilizante normal se registr� en la Poblaci�n 3 y a los niveles alterado en la Poblaci�n 4. La progenie 4051 fue sobresaliente para el Producto Econ�mico Total a la mitad de las dosis de fertilizante, la Progenie 4056 al nivel normal y la Progenie 5073 al doble de la dosis est�ndar de fertilizante de las plantaciones. Las Poblaciones 4 y 2 ofrecieron promesas para rendimientos de aceite m�s altos a la mitad del costo del fertilizante, mientras que la Poblaci�n 5 puede ser ventajosa para la producci�n de �cido la�rico.


Biodiesel: �El nuevo Rock�n� Roll?.

LMC International Ltd.

Resumen

El biodiesel tiene muchas ventajas sobre otros tipos de combustibles, especialmente sobre el diesel derivado del petr�leo. Sin embargo, actualmente el precio no es competitivo sin subsidios u otras formas de incentivos oficiales. Muchos pa�ses tienen ahora programas de biodiesel, y la capacidad actual de producci�n indica que f�cilmente se puede aumentar. Los principales proponentes de biodiesel est�n en la Uni�n Europea y en Estados Unidos, pero existen otros pa�ses que est�n en el proceso de establecer su propia industria de biodiesel, siendo Malasia el m�s adelantado entre ellos. La cont�nua y r�pida expansi�n en la producci�n de biodiesel conlleva muchas consecuencias de largo alcance. Entre ellas est� el impacto en los precios de los aceites vegetales, en las �reas con cultivos oleaginosos, en los costos de producci�n de las semillas oleaginosas y aceites vegetales y en los mercados de harinas oleaginosas y aceite l�urico. Estos son los temas del nuevo estudio multi-cliente de LMC. Biodiesel: �C�mo afectar� los mercados de combustibles de semillas oleaginosas?


�Puede la producci�n de aceites y grasas ir a la par con el consumo futuro?.

Siegfried Mielke

Resumen

Se analiza el comportamiento de la producci�n y del consumo de los 17 principales aceites en los �ltimos 25 a�os hasta el 2000 y, a partir de ello, plantea como se desarrollar� su oferta y demanda en las pr�ximas dos d�cadas, hasta el a�o 2020, dando a conocer que dicho comportamiento depender� de la evoluci�n de tres variables: el comportamiento de la poblaci�n y del ingreso mundial, tanto en pa�ses desarrollados como en v�as de desarrollo, y de los precios internacionales de estos productos. De la misma manera, plantea la importancia creciente del aceite de palma dentro del consumo mundial de aceites y grasas, as� como la mayor participaci�n que tendr�n los aceites de colza y de girasol en ese mercado. Se resalta la importancia de pa�ses como China e India en el desarrollo de la din�mica del consumo de aceites y grasas en el �mbito mundial.


Caso de estudio sobre un peque�o cultivador
con un alto ingreso

Suboh Ismail

Resumen

Los peque�os cultivadores son capaces de producir un alto rendimiento de palma de aceite comparado con el de las plantaciones, si se les otorga la asesor�a adecuada en cuanto a la implementaci�n de pr�cticas agroadministrativas �ptimas. En Ahmad Sidek, un peque�o cultivador de Kg. Tebak Berihun, Sabak Bernam, ha logrado m�s de 30 t/ha/a�o de racimos de fruta fresca (RFF) de sus tres propiedades de palma de aceite de dos hect�reas cada una. Un estudio realizado identific� varios factores que contribuyeron al �xito de este peque�o cultivador. �stos incluyen: (1) uso de material de siembra DxP genuino; (2) implementaci�n de la t�cnica apropiada de preparaci�n de la tierra, la cual incluye, limpieza de la tierra, arada del suelo y construcci�n de drenajes de campo; (3) adopci�n de la t�cnica de siembra correcta, es decir, una distancia de siembra de un tri�ngulo equil�tero de 8,84 m x 8,84 m x 8,84 m, con una densidad de siembra de 148 palmas/ha; (4) adopci�n de buenas pr�cticas de administraci�n y mantenimiento del campo, tales como: desyerba, control de plagas y enfermedades, poda y abonada; (5) cosecha eficiente y (6) siembra intercalada con banano, el cual tambi�n mejora el contenido de materia org�nica, de nutrientes y de humedad del suelo. Adem�s de la �ptima asesor�a agroadministrativa, las cualidades positivas de En Ahmed, como tener una actitud positiva, compromiso y autoestima total, jugaron un papel importante en la realizaci�n del alto rendimiento.


Efectos del aceite de palma, tocoferoles y tocotrienoles
sobre el colesterol s�rico.

Carlos Corredor Pereira

Resumen

Experimentos en animales, a los que se les han suministrado dietas semisint�ticas, han demostrado que la utilizaci�n de �cidos grasos saturados (AGS) como fuente de l�pidos incrementa los niveles de colesterol total s�rico (CT) y de lipoprote�nas (LP) presentes en la sangre. Por el contrario, la inclusi�n en la dieta de �cidos grasos mono (AGMI) y poliinsaturados (AGPI) tiende a disminuir dichos niveles. Debido a las dificultades t�cnicas y �ticas, este tipo de intervenci�n no se puede hacer en humanos. Sin embargo, los resultados obtenidos en animales se extrapolan al hombre en forma frecuentemente poco cr�tica, lo que lleva a creencias generalizadas de que cualquier fuente de l�pidos que contenga AGS es perjudicial para la salud. Los aceites est�n compuestos de triacilgliceroles en los que, dependiendo de la fuente, se encuentran diferentes proporciones de AGMI y AGPI. La ole�na de palma se caracteriza por tener un equilibrio entre AGS e insaturados (AGI), de manera que su consumo no equivale a modelos en que se usan s�lo AGS. Intervenciones nutricionales en personas sanas de diferentes pa�ses, en las que el aceite de palma fue la �nica fuente de grasa a�adida en la preparaci�n de alimentos, no muestran que se afecten negativamente los niveles de CT y LP y en algunos casos se encuentra una disminuci�n en estos par�metros. Nuestros experimentos con dietas altas en colesterol (2%) y aceites y mantecas comerciales muestran que en ratas de laboratorio mientras los niveles de CT se mantienen exageradamente altos durante los seis meses del experimento en las ratas que consumen la dieta con manteca, estos niveles van descendiendo hasta llegar a lo normal antes de los 180 d�as en las ratas que consumen las dietas que contienen aceite. En otros estudios nuestros con poblaciones de personas consumidoras habituales de ole�na de palma no se encontraron diferencias significativas en diferentes par�metros de l�pidos sangu�neos. Se discutir�n estos experimentos en relaci�n con el efecto de la ingesta de aceite de palma sobre el perfil lip�dico en humanos.

 

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