Pág. Ppal - Centro de Documentación - Publicaciones - Revista Palmas
 
2008
Palmas Vol 29 - No. 1, 2008
2007
Palmas Vol 28 - No. 3, 2007
Palmas Vol 28 - No. 2, 2007
Palmas Vol 28 - No. 1, 2007
Palmas Vol 28 - Especial 2007
2006
Palmas Vol 27 - No. 4, 2006
Palmas Vol 27 - No. 3, 2006
Palmas Vol 27 - No. 2 2006
Palmas Vol 27 - No. 1, 2006
2005
Palmas Vol 26 - No. 4, 2005
Palmas Vol 26 - No. 3, 2005
Palmas Vol 26 - No. Especial, 2005
Palmas Vol 26 - No. 2, 2005
Palmas Vol 26 - No. 1, 2005
2004
Palmas Vol 25 - No. 4, 2004
Palmas Vol 25 - No. 3, 2004
Palmas Vol 25 - No. 2, 2004
Palmas Vol 25 - No. 1, 2004
2003
Palmas Vol 24 - No. 4, 2003
Palmas Vol 24 - No. 3, 2003
Palmas Vol 24 - No. 2, 2003
Palmas Vol 24 - No. 1, 2003
Palmas Vol 23 - No. 4, 2003
2002
Palmas Vol 23 - No. 3, 2002
Palmas Vol 23 - Especial, 2002
Palmas Vol 23 - No 2, 2002
Palmas Vol 23 - No 1, 2002
2001
Palmas Vol 22 - No 4, 2001
Palmas Vol 22 - No 3, 2001
Palmas Vol 22 - Especial, 2001
Palmas Vol 22 - No 2, 2001
Palmas Vol 22 - No.1, 2001
Actualizado junio de 2008

Volumen 24 No. 3 - 2003

Palmas

 

- Contenido -

Editorial: Plan Indicativo del Gobierno para el sector Palma de Aceite: Una necesidad imperiosa para el desarrollo exitoso de esta actividad.

Enfermedades de la palma de aceite causadas por el Ganoderma. Una interpretaci�n de la Estaci�n de Investigaci�n Bah Lias. Ganoderma
JULIE FLOOD, YVONNES HASAN Y HUGH FOSTER

Fertilizaci�n a�rea de palma de aceite
P. J. CALIMAN, E. TOGATOROP, B. MARTHA Y R. SAMOSIR.

Aceite de palma rojo �El aceite del futuro?
DAVID KRITCHEVSKYR.W.

�cidos grasos Trans �Consideraciones nutricionales y etiquetado: Actualizaci�n e implicaciones para el aceite de palma
YUSOF BASIRON Y KALYANA SUNDRAM

M�s all� del biodiesel � El potencial industrial de los aceites de semillas
IAN D.G. BARTLE

El desempe�o ambiental del sector palmicultor colombiano: una d�cada de avances y un futuro promisorio
MANUEL RODR�GUEZ B. Y BART VAN HOOF


Plan Indicativo del Gobierno para el sector Palma de Aceite:
Una necesidad imperiosa para el desarrollo exitoso de esta actividad

Despu�s de algo m�s de un a�o de iniciado el gobierno del Presidente �lvaro Uribe V�lez, los resultados de su gesti�n presidencial son muy significativos en varios frentes de la vida nacional. La recuperaci�n de la confianza en la seguridad y el sentido de la autoridad en Colombia han renovado en los palmicultores y en muchos otros colombianos, la esperanza de que en todas las zonas rurales del pa�s se volver� a respirar el ambiente de orden p�blico y de progreso que muchos a�os atr�s se tuviera.

Muestra de ello, es la reducci�n de casi el 50% en los atentados terroristas y de cerca del 32% en el n�mero de secuestros durante su primer a�o de gobierno. As� mismo, la tasa de crecimiento de la econom�a en el a�o 2003 estar� alrededor del 3,5%, la m�s alta de los �ltimos ocho a�os y superior a los estimativos de la gran mayor�a de los analistas econ�micos del pa�s. De igual manera, el desempleo, que agobia a un gran n�mero de colombianos, ha revertido su tendencia ascendente y se espera que en las principales ciudades baje de 15,7% en diciembre de 2002, a 13% en el mismo mes de 2003. Los avances en materia de inflaci�n y la estabilidad de las tasas de inter�s por debajo del 8% son tambi�n hechos para destacar en este primer a�o de gobierno del Presidente Uribe.

El sector agropecuario, as� mismo, ha tenido una recuperaci�n importante. El aumento de m�s de 45% en las colocaciones de cr�dito de Finagro y las mayores siembras en alrededor de 300.000 hect�reas en el �ltimo a�o, evidencian el mejor ambiente de inversi�n que tiene el pa�s para la actividad agropecuaria.

Pero, si bien es cierto que en varios frentes de la vida nacional el gobierno del Presidente Uribe ha logrado avances significativos, tambi�n lo es que persisten razones suficientes para llamar la atenci�n sobre algunos temas, especialmente relacionados con la actividad econ�mica y social, en los que su gesti�n y la de su equipo de trabajo no han respondido a las expectativas forjadas con su llegada al Palacio de Nari�o.

En efecto, el gobierno deber� revisar, con la mayor prontitud, su gesti�n en lo que tiene que ver con el desarrollo del sector agropecuario. Entre otras razones, por la ausencia de una pol�tica sectorial agropecuaria de largo plazo que oriente las decisiones de los inversionistas; la poca claridad sobre el papel de la agricultura en las negociaciones de comercio internacional; las se�ales confusas que se han dado sobre los fondos parafiscales del sector, y la significativa reducci�n en la asignaci�n presupuestal de que ha sido objeto la actividad sectorial.

Fedepalma ha realizado intensas gestiones con los representantes del gobierno para buscar que la pol�tica econ�mica en general y la agropecuaria en particular, mejoren las condiciones que conduzcan al desarrollo competitivo del sector palmero. Para ello, ha venido insistiendo en la necesidad de contar con un "Plan Indicativo para el Desarrollo de la Palma de Aceite en Colombia" que sirva como carta de navegaci�n para orientar el crecimiento del sector a largo plazo, dentro de una visi�n sostenible y competitiva.

Para apoyar la formulaci�n de este plan, Fedepalma elabor� y remiti� al gobierno actual el documento denominado "Lineamientos de Pol�tica P�blica para el Desarrollo de la Agroindustria de la Palma de Aceite en Colombia: 2002 � 2006", en el que propone una serie de instrumentos de pol�tica p�blica, tendientes a crear un entorno m�s competitivo para esta agroindustria. Tal propuesta, sin embargo, no ha sido acogida hasta el momento por el gobierno.

Con el Plan Indicativo del Gobierno para la palma de aceite, el sector busca establecer una alianza con el Estado para lograr que la actividad sea competitiva. Para el efecto, Fedepalma entreg� inicialmente al Gobierno Nacional, en el a�o 2000, los resultados del trabajo de la Visi�n 2020, realizado con la participaci�n de todos los palmicultores del pa�s. En �l se visualizan las perspectivas de desarrollo de la Agroindustria de la Palma de Aceite en los �mbitos nacional e internacional y las posibilidades reales que tiene Colombia para competir en esta actividad, dadas diferentes situaciones de entorno y de evoluci�n de la pol�tica p�blica. El trabajo es una contribuci�n del sector palmero al gobierno para identificar los principales lineamientos que le permitan elaborar su mencionado plan indicativo.

Debe recordarse, al respecto, que la Visi�n 2020 y otros trabajos del sector muestran que las brechas de competitividad entre la Agroindustria Colombiana de la Palma de Aceite y sus competidores internacionales, est�n relacionadas con algunos problemas de manejo empresarial y otros del entorno econ�mico y social en el que se desarrolla su actividad.

Entre las limitantes de tipo empresarial se destacan: la falta de mayores econom�as de escala; la necesidad de mejorar la eficiencia en productividad y beneficio del cultivo, y las ineficiencias en la log�stica de transporte. Para superar estas deficiencias, Fedepalma y los empresarios palmeros, de forma individual y colectiva, han venido realizando esfuerzos de productividad y promoviendo iniciativas tendientes a fortalecer la competitividad del sector, principalmente mediante la reducci�n de sus costos.

Sin embargo, las limitantes de mayor relevancia para mejorar la competitividad del sector est�n en el llamado "costo pa�s" y la brecha que �ste genera para competir con los principales productores de aceites y grasas en el escenario internacional. Estas limitantes est�n referidas, principalmente, a los siguientes aspectos: la situaci�n desfavorable de inseguridad y violencia, la inestabilidad de las pol�ticas econ�micas y sociales; la falta de una pol�tica de comercio exterior adecuada y equitativa para todos los productos de la Cadena de Semillas Oleaginosas, Aceites y Grasas; los altos costos de capital y de la tierra; la inestabilidad en la pol�tica cambiaria; las deficiencias de infraestructura y de log�stica en la mayor�a de las zonas palmeras; el mayor costo de la mano de obra; la escasa inversi�n en investigaci�n y desarrollo tecnol�gico, y el rezago de la inversi�n en educaci�n y salud.

De otra parte, en los �ltimos a�os el gobierno ha desarrollado instrumentos y comprometido recursos para promover el crecimiento de las siembras en palma de aceite, especialmente entre peque�os cultivadores, pero no ha prestado suficiente atenci�n a su responsabilidad de construir una estrategia integral para desarrollar su competitividad. Con ello, parece olvidarse que la internacionalizaci�n de esta actividad demanda mayores exigencias de competitividad y que, por tanto, el crecimiento del cultivo debe estar acorde con el potencial que pueda lograr el pa�s en precios y costos competitivos.

Frente a esta orientaci�n de pol�tica, Fedepalma ha manifestado al gobierno actual, y a los anteriores, sus preocupaciones sobre la estrategia de crecimiento que se viene promoviendo en el sector palmero. Este llamado es mucho m�s pertinente ahora, cuando la coyuntura favorable de los precios internacionales puede generar expectativas equivocadas sobre la inversi�n y la rentabilidad de esta actividad.

La pol�tica del gobierno debe contemplar no s�lo estrategias y mecanismos para dinamizar el crecimiento del cultivo de la palma de aceite sino que tambi�n, y en lo fundamental, debe tener en cuenta que aqu�llas deben acompa�arse, como lo ha solicitado Fedepalma reiteradamente, de instrumentos que impacten en forma positiva la competitividad de esta agroindustria en el largo plazo. Son grandes los riesgos y frustraciones que puede tener el crecimiento sin rumbo del sector palmero colombiano, especialmente para los peque�os productores, si el gobierno no propicia las condiciones necesarias para desarrollar una estrategia econ�mica y social que permita la competitividad futura de esta actividad.

Valga se�alar al respecto, que la competitividad no puede ser producto del esfuerzo individual de cada palmicultor o de cada empresa, sino que debe ser el resultado de acciones para mejorar la capacidad de competir en conjunto con el resto de la cadena productiva. La ventaja individual no es perdurable como s� lo puede ser el esfuerzo colectivo de los sectores p�blico y privado. Si no se logra la confluencia de esos esfuerzos para desarrollar y fortalecer ventajas competitivas, la palmicultura nacional podr�a enfrentar enormes dificultades para competir en un escenario comercial m�s globalizado, como el que se inicia a partir de 2004, con la suscripci�n del Acuerdo de Integraci�n Comercial con el Mercosur, la regi�n m�s competitiva del mundo en la producci�n de aceites y grasas.

En estas condiciones, as� como el gobierno viene acordando agendas para la desgravaci�n arancelaria y la exposici�n de la Cadena de Semillas Oleaginosas, Aceites y Grasas a la competencia internacional, es necesario tambi�n que elabore su agenda interna para superar los factores de "costo pa�s" que limitan la competitividad de este sector productivo. La mejor manera de hacerlo es concretando su compromiso de preparar y poner en ejecuci�n un Plan Indicativo para el Desarrollo de la Agroindustria de la Palma de Aceite, que permita orientar el desarrollo competitivo de los negocios de los empresarios actuales y de quienes deseen ingresar a esta actividad.Bogot�, octubre de 2003


Enfermedades de la palma de aceite causadas por el Ganoderma. Una interpretaci�n de la Estaci�n de Investigaci�n Bah Lias. Ganoderma

JULIE FLOOD, YVONNES HASAN Y HUGH FOSTER

Resumen

Las enfermedades causadas por Ganoderma siguen siendo el limitante m�s significativo para la producci�n sostenible la palma de aceite en el sudeste asi�tico. Este estudio se propone reexaminar nuestro actual conocimiento del Ganoderma en la palma de aceite, para poner de relieve los vac�os en nuestro conocimiento de la enfermedad y plantear posibles hip�tesis para explicar la situaci�n. Se presenta una hip�tesis de trabajo de la Estaci�n de Investigaciones Bah Lias) con respecto a las enfermedades causadas por Ganoderma en la palma de aceite � Pudrici�n superior del tallo, Pudrici�n basal del tallo en las primeras plantaciones y en las renovaciones. Tambi�n contiene un supuesto ciclo de vida del Ganoderma boninense. El aprovechamiento de las debilidades de este ciclo de vida debe permitir la identificaci�n de m�s pr�cticas de manejo sostenible.


Fertilizaci�n a�rea de palma de aceite

P. J. CALIMAN, E. TOGATOROP, B. MARTHA Y R. SAMOSIR

Resumen

La tecnolog�a de hoy en d�a permite mejoras significativas en la tecnolog�a asociada con la fertilizaci�n a�rea. Este art�culo resume las eficiencias econ�micas y nutricionales que se ganan en una plantaci�n de palma de aceite que en la actualidad opera un exitoso programa de fertilizaci�n a�rea.


Aceite de palma rojo �El aceite del futuro?

DAVID KRITCHEVSKY

Resumen

El aceite obtenido inicialmente al cosechar el fruto de la palma de aceite es de color rojo debido a su contenido de carotenos, tocoferoles y tocotrienoles. En el curso del procesamiento se eliminan los compuestos que le dan el color rojo y el aceite que sale al comercio es aceite de palma RBD (refinado, blanqueado y desodorizado), el cual es de un color amarillo p�lido. El aceite de palma rojo tiene el potencial para ser un nutriente muy importante. Su contenido de tocoferoles y tocotrienoles lo convierte en una grasa alimenticia �nica. Se requieren m�s estudios sobre humanos y animales experimentales para determinar el papel del aciete de palma rojo como saludable adici�n a la dieta humana.


�cidos grasos Trans �Consideraciones nutricionales y etiquetado: Actualizaci�n e implicaciones para el aceite de palma

YUSOF BASIRON Y KALYANA SUNDRAM

Resumen

Los �cidos grasos trans se producen cuando los aceites y grasas que contienen �cidos grasos insaturados se hidrogenan en presencia de un catalizador. B�sicamente, la hidrogenaci�n incrementa el rango de fusi�n de las grasas insaturadas y por lo tanto permite su incorporaci�n en muchas formulaciones de grasa s�lida. Cuando una grasa o un aceite insaturados est�n totalmente hidrogenados, todos los �cidos grasos se convierten en sus an�logos saturados. Los �cidos grasos trans se encuentran en los alimentos que contienen la margarina tradicional en barras, las grasas de panader�a y para fre�r, las mantecas vegetales y el vanaspati, que han sido sometidos a hidrogenaci�n. En este trabajo se discuten las consecuencias nutricionales y los peligros de los �cidos grasos trans para la salud, principalmente los efectos sobre la concentraci�n del colesterol en las lipoprote�na Lp(a). Se presentan tambi�n evidencias epidemiol�gicas sobre los efectos de los �cidos grasos trans y las enfermedades card�acas y la diabetes. Tambi�n discute el etiqueteado de los trans, el cual ha sido propuesto por el MPOB, pero ha tenido muchos opositores para que sea exigido por la Comisi�n del Codees Alimentarius. Por �ltimo, el art�culo presenta las oportunidades para la industria de aceite de palma, ya que al estar en v�as de extinci�n las grasas hidrogenadas, se debe usar aceite de palma y sus fracciones para proveer los s�lidos que permitan la funcionalidad de estos productos alimenticios.


M�s all� del biodiesel � El potencial industrial de los aceites de semillas

IAN D.G. BARTLE

Resumen

Las plantas poseen un enorme potencial para convertirse en una fuente renovable de materias primas de alta calidad para la industria. Los lubricantes a base de aceites de semillas ya se utilizan ampliamente en la industria forestal, y los cultivos de semillas oleaginosas en todo el mundo proporcionan intermediarios qu�micos como los �cidos grasos, los alcoholes grasos y las amidas a la industria oleoqu�mica, con aplicaciones tan diversas como surfactantes en la fabricaci�n de cosm�ticos y erucamida como un recubrimiento para bolsas pl�sticas. El biodiesel ha abierto el camino, pero las aplicaciones en proyecto son muchas y m�s sostenibles.


El desempe�o ambiental del sector palmicultor colombiano: una d�cada de avances y un futuro promisorio

MANUEL RODR�GUEZ B. Y BART VAN HOOF

El presente art�culo es una s�ntesis del estudio que sobre la materia realiz� para Fedepalma la Organizaci�n para el Desarrollo Sostenible (ODES). El estudio en cuesti�n se bas� en las siguientes fuentes de informaci�n: (i) una amplia investigaci�n bibliogr�fica sobre el estado de la cuesti�n a nivel nacional e internacional,(ii) visitas de campo a 12 fincas y plantas de beneficio de la palma de aceite; (iii) una encuesta compuesta por 34 preguntas que fue respondida por la gerencia de 32 empresas palmicultoras; y (iv) 21 entrevistas personales adelantadas con expertos y empresarios de la industria. El art�culo tiene como prop�sito describir y analizar la evoluci�n, tendencias y perspectivas de la Agroindustria de la Palma de Aceite de Colombia en materia ambiental. Se explora qu� tan compatible es la agroindustria de la palma de aceite de Colombia con el medio ambiente, y c�mo se podr�a convertir lo ambiental en una fortaleza para su competitividad. Se analiza la situaci�n, prioridades actuales y posibles desarrollos de la gesti�n ambiental de esta actividad agroindustrial, en particular en lo relacionado con los bosques, aguas, suelos, biodiversidad y aire, tomando en cuenta las tendencias nacionales e internacionales. Por otra parte, se destacan las principales pr�cticas hoy utilizadas, entre las cuales se mencionan las tecnolog�as limpias y las medidas de prevenci�n, mitigaci�n y control de impactos ambientales, as� como su efectividad y sus potenciales para la sostenibilidad y competitividad del sector. Finalmente se presentan recomendaciones para mejorar la gesti�n ambiental y fortalecer procesos que garanticen la sostenibilidad de los recursos y la protecci�n del medio ambiente.

 

Fedepalma: Carrera 10A No. 69 A - 44 . Tel.: 313 8600. Fax: 211 3508. Bogotá, Colombia
Página Web:www.fedepalma.org | Email: info@fedepalma.org