Pág. Ppal - trayecto

Tertulia del mes - Tertulias anteriores

Tertulia Palmera Febrero 2004
TEMA

Brasil: Así es el Goliat del Sur
RESUMEN

Tertulia palmera

El Presidente Ejecutivo de Fedepalma, Jens Mesa Dishington, el Investigador Titular de Cenipalma Carlos Castilla, el Director de la Unidad Ambiental de Fedepalma, Miguel Ángel Mazorra y la Directora del Departamento Económico de Fedepalma, Eden Bolivar, le explicaron a un nutrido número de asistentes a la Tertulia Palmera, por qué Brasil es hoy día el coloso de los aceites y las grasas.

Al que le quede duda de que Colombia al lado de Brasil es apenas un David con una cauchera tratando de derrotar en el mercado del libre comercio al Goliat más poderoso de Suramérica, que les eche un vistazo a los indicadores económicos de los dos países (cuadro).Entonces quizás se daría cuenta de que ya firmado el Acuerdo CAN-Mercosur, como en efecto lo está, la negociación inminente del TLC entre Colombia y Estados Unidos es un afán para otro día.

Porque la verdadera preocupación del momento, en especial para los productores de aceites y grasas nacionales, es que Brasil, junto con Argentina, representa el coloso de esta agroindustria en el bloque sureño, que ya se nos vino encima con todo vigor. Y eso, sin contar a Uruguay y Paraguay, que les están siguiendo de cerca los pasos a sus compañeros de fórmula.

Sólo el año pasado, Brasil participó con el 54,3% de la producción de semillas oleaginosas del Mercosur, que fue de 95,8 millones de toneladas, y en aceites y grasas lo hizo con el 49,6% del total de las 13,6 millones de toneladas producidas por los países miembros.

Mientras tanto, en el mismo lapso Colombia produjo 233.000 toneladas de semillas oleaginosas y 622.000 toneladas de aceites y grasas, esto es, para el primer caso, ni siquiera el 0.5% de la producción brasileña y, para el segundo, menos del 10%.

Así, el aceite de palma colombiano está enfrentado a un gigante desconocido que hasta ahora los colombianos comenzamos a adivinar, pues las políticas económicas nos habían hecho ver siempre hacia el norte, ignorándolo, tanto como él a nosotros.

De tal manera que la cauchera del David criollo debe estar cargada con municiones capaces de impedir el rápido agotamiento de una fuente dinamizadora de la actividad agrícola, que habrían comenzado a mirar el país y el mercado de la CAN con ojos de esperanza: la agroindustria de la palma de aceite.

Esas municiones, de acuerdo con el presidente de Fedepalma, Jens Mesa Dishington, tendrían que ser, por el lado de los productores, el logro efectivo de la reducción de los costos de producción a niveles competitivos internacionalmente; la integración vertical de la industria, la derrota del individualismo a manos de las alianzas estratégicas, la opción de las mejores prácticas de manejo del cultivo y la mayor atención directa de las plantaciones.

Por el lado del Gobierno Nacional, deberá contemplarse el llamado "costo país". Y esto significa que tendrá que rebajarles a los productores los grandes costos inherentes a vivir en Colombia. Es decir, la inseguridad, la carencia de una política sectorial de largo plazo que oriente las decisiones de los inversionistas; la poca claridad sobre el papel de la agricultura en las negociaciones de comercio internacional, el tire y afloje en el tema de los fondos parafiscales palmeros y la reducción significativa del presupuesto del sector agropecuario, entre los más importantes.

Porque, en el caso de los brasileños, ellos cuentan con seguridad, disponibilidad de tierras, investigación en cabeza de Embrapa -una entidad estatal-, economías de escala, alta mecanización e integración vertical.

En la palma de aceite Colombia tiene una competitividad relativa, apoyada por las actuales protecciones. Pero sin ellas, esa competitividad no le alcanzaría para tener éxito. Así que palmicultores y gobierno deben llenarse de valor y de buenas armas. Porque los acuerdos de libre comercio están cambiándole las reglas del juego al negocio muy rápido y, si no se reacciona en forma proactiva desde ya, la famosa frase de "la palma como un propósito nacional" se convertirá sólo en eso, en una frase hueca.

Visita técnica de palmeros a Brasil

Varios palmeros colombianos, encabezados por el presidente de Fedepalma, Jens Mesa Dishington, recientemente realizaron una visita técnica a Brasil y regresaron realmente sorprendidos con los logros de sus homólogos en tan poco tiempo, que les han permitido ponerse a la vanguardia de la agroindustria mundial de aceites y grasas.

Para citar un ejemplo, en la región de Mato Grosso el área sembrada en soya para esta misma época del año pasado era de 4.420.000 hectáreas. Hoy día es de 5.130.000, en donde los rendimientos alcanzaron las 2,93 toneladas por hectárea y la producción aumentó de 12.950.000 a 15.020.000 toneladas.

Los costos de producción de soya también hablan bien del esfuerzo brasileño. Según la región donde se produzca, oscilan entre US$88 y US$111 por hectárea y entre US$30 y US$41 por tonelada.

El transporte más utilizado por los productores de aceites y grasas del Brasil es el terrestre (65%), seguido del férreo (30%) y del fluvial (5%).

Las empresas visitadas por los palmeros fueron Agropalma, en el Estado de Para; Coamo, la cooperativa más grande de Brasil, situada en el Estado de Paraná y el Grupo Maggi, cuyo campo de acción está en Mato Grosso.

Agropalma

Agropalma es una empresa privada de capital ciento por ciento brasileño. Inició sus actividades de producción y extracción de aceites de palma y de palmiste en 1982 en el municipio de Tailandia, a unos 150 kilómetros de Belén en el Estado de Para (noreste de Brasil), con la idea de recibir beneficios tributarios del Gobierno de ese Estado.

El grupo está compuesto por cinco haciendas de alrededor de 6.000 hectáreas cada una y es el mayor productor de aceite de palma de América Latina a nivel empresarial. Está integrado verticalmente y domina todo el proceso de producción, desde el cultivo, hasta la refinación de los aceites de palma y de palmiste.

La planta de refinación de aceite de palma fue inaugurada en 1997 y representó un importante paso hacia la integración vertical de la empresa. Con esto, Agropalma pasó de ser únicamente productor de aceite de palma bruto a producir bienes finales con mayor valor agregado para los mercados interno y de exportación.

También es la única empresa a nivel mundial que tiene las tres certificaciones de calidad: ISO 9000, 14001 y 18000.

El grupo empresarial tiene un área total de 82.000 hectáreas, de las cuales 32.000 están sembradas en palma de aceite (este año entrarán 5.000 más).

Posee cuatro plantas extractoras, que pronto tendrán una capacidad para 36 toneladas por hora cada una. También, una planta de refinación para aceites de palma y de palmiste, con capacidad de 320 toneladas por día. Otro proyecto ya aprobado es el de establecer una refinería adicional.

Coamo

En 1968, un ingeniero agrónomo recién graduado, José Aroldo Gallassini, llegó a Campo Mourão, con la misión de promover el desarrollo rural de la región. Era funcionario de una Acarpa (Associação de Crédito e Assistência Rural do Paraná), que hoy día es Emater, entidad pública.

La región de Paraná no tenía tierras aptas para la exploración, debido a su acidez, y los agricultores de la región no poseían la tecnología para explorarla.

Gallassini condujo los primeros experimentos de trigo en la región y luego de soya. Con la preocupación de a quién vender estos productos, promovió la asociación entre 79 agricultores.

Así nació la Cooperativa Agropecuária Mourâoense o Coamo, que en la actualidad es la más grande de Brasil y la segunda de Latinoamérica. Agrupa a 18.000 cooperados con un área total de 3,5 millones de hectáreas, de las cuales 900.000 están sembradas de soya, con un rendimiento de 3,2 toneladas por hectárea en promedio.

Coamo produce 4,5 millones de toneladas de granos y representa el 4% de la producción nacional de soya y cerca del 20% de la del Estado de Paraná.

La cooperativa también está integrada verticalmente, produce margarina y aceites, y además tiene ganadería.

Grupo Maggi

La historia del Grupo André Maggi, una de las empresas más grandes de Brasil, se inició en Sao Miguel do Iguaçu, Paraná, y luego continuó en Mato Grosso, donde se estableció una base agrícola muy fuerte.

Las siembras de soya comenzaron en Mato Grosso a comienzos de la década del ochenta. El grupo se inició comprando semillas, abonos y productos a los agricultores.

En la actualidad es uno de los más grandes grupos en Brasil, con cerca de 120.000 hectáreas sembradas en soya, con un rendimiento de tres toneladas por hectárea. Comercializa más de 2,4 millones de toneladas de granos al año.

El grupo amplía permanentemente su infraestructura, según las necesidades de almacenamiento, procesamiento y comercialización de la soya. Ha desarrollado una nueva matriz multimodal de transporte de sus productos a través de Río Madeira.

Brasil y Colombia. Indicadores económicos 2002
Concepto Colombia Brasil
Población (millones) 43,7 174,5
Ingreso Nacional Bruto per cápita (US$) 1.830 2.830
Ingreso Nacional Bruto (billones US$) 80,1 494,5
Exportaciones FOB (millones US$) 11.903 60.362
Importaciones CIF (millones US$) 13.026 47.219
Balanza comercial (millones US$) -1.123 13.143


Fedepalma: Carrera 10A No. 69 A - 44 . Tel.: 313 8600. Fax: 211 3508. Bogotá, Colombia
Página Web:www.fedepalma.org | Email: info@fedepalma.org