Las Evaluaciones Ambientales Estratégicas de la política de energéticos, liderada desde 2002 por el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, midieron los efectos ambientales, con énfasis en la biodiversidad, de cuatro cultivos que producen materias primas para los biocombustibles, entre los que se encuentra la palma de aceite.
En la pasada Tertulia Palmera, realizada el martes 24 de junio en la Sala de Juntas de Fedepalma, el tema central fue la Sostenibilidad Ambiental del Programa Nacional de Biocombustibles, expuesto por María Teresa Palacios Lozano, coordinadora intersectorial del Instituto de Investigación de Recursos Biológicos Alexander Von Humboldt.
La experta en el tema hizo una síntesis de su interesante exposición denominada Evaluación ambiental estratégica con énfasis en biodiversidad de políticas, planes y programas de biocombustibles en Colombia.
Explicó que desde 2002, el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial (MAVDT) ha liderado el avance de Evaluaciones Ambientales Estratégicas (EAE), con el objeto de incorporar consideraciones ambientales en los procesos de toma de decisiones en el ámbito de políticas, planes y programas.
En tal sentido, el MAVDT desarrolló las EAE de la política de energéticos, incluyendo los combustibles líquidos y sus precios en Colombia. De este proceso surgió una propuesta inicial de lineamientos integrales de política en materia de energéticos, incluyendo los biocombustibles (BC), a partir de la cual se identificó la necesidad de apoyar la Política Nacional para la Producción de BC en Colombia (PPBC), a través de la evaluación de la sostenibilidad ambiental, con énfasis en biodiversidad (referida como las EAE de BC), a cargo del Instituto Alexander Von Humboldt (IAvH).
Esta iniciativa ha sido desarrollada con el fin de aportar a la definición de la política nacional, a través de la generación de un conjunto de “recomendaciones para la planificación estratégica de mediano y largo plazo de planes y programas públicos de promoción de BC y lineamientos para la formulación de una política pública nacional sostenible de producción y uso de BC y las recomendaciones para su implementación”, las cuales deben ser incorporadas en los diferentes instrumentos de política nacional en este tema.
El objetivo de la EAE de los BC fue “evaluar los efectos ambientales, con especial énfasis en biodiversidad, de carácter acumulativo, sinérgicos e indirectos, de políticas, planes y programas de fomento de los BC y formular estrategias y lineamientos integrales de sostenibilidad ambiental para la política pública de BC colombiana, con énfasis en las materias primas priorizadas para la producción de etanol y de biodiésel”.
María Teresa Palacios señaló que para alcanzar los resultados esperados, el IAvH tuvo en cuenta el principio participativo y de alianzas, y los enfoques de precaución y ecosistémico, como una estrategia importante para el manejo integrado del suelo, el agua y los recursos vivos, con el fin de promover su conservación y uso sostenible.
Palacios Lozano precisó que a partir de un conjunto de criterios valorados por el grupo de expertos, se priorizaron para la EAE BC, los cultivos de palma de aceite, caña de azúcar, caña panelera y yuca. Así mismo, con el fin de ejemplarizar los impactos del orden nacional, se escogieron áreas geográficas para la profundización de los análisis.
En tal sentido, aplicando la misma metodología de criterios, fueron escogidos los departamentos de Cauca y Nariño (Pacífico); Valle del Cauca, Santander (Andes); Cesar (Caribe) y Meta (Orinoquia). Adicionalmente, teniendo en cuenta las áreas en las cuales se desarrollan los cultivos priorizados, la EAE BC se concentró en zonas por debajo de los 1.800 m.s.n.m.