EL TIEMPO
Falta la revisión
de 3 temas en texto del Tratado de Libre Comercio con E.U.
La semana pasada los negociadores acordaron que el impuesto
a las gallinas viejas que entrarán a Colombia bajara
de 113 por ciento a 45 por ciento.
Tres temas siguen pendientes de la revisión de textos
del Tratado de Libre Comercio, TLC con Estados Unidos, los
cuales una vez aclarados destrabarán el proceso que
dará paso a la firma del acuerdo.
El primero tiene que ver con la descripcion de la partida
arancelaria que define a los cuartos traseros de pollo.
Según explicó el ministro de Agricultura, Andrés
Fellipe Arias, este aspecto evita que al país entren
productos sin pagar arancel lo que puede lesionar a la industria.
El segundo tema pendiente está relacionado con la administración
del contingente de exportaciones de azúcar a Estados
Unidos.
Ya se decidió entre las partes que se hará
a través de certificados elegibles de exportación,
tal como se hace actualmente, pero está por definir
si se invoca la norma de esos certificados con un equivalente.
El tercer tema, que es paralelo y no hace parte del acuerdo,
tiene que ver con las declaraciones que acompañarían
los certificados de exportación de la carne bovina
de Estados Unidos a Colombia y en ellos se plasma los requisitos
sanitarios que se deben exigir.
La decisión obedece a que en el país norteamericano
hay una vaca loca y debe haber certeza de que no se comprometan
las condiciones de sanidad animal de Colombia.
Hasta hoy en la tarde continaurán trabajando los técnicos
del Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) y los abogados
del Ministerio de Agricultura, para seguir mirando estas inconsistencias
y si avanzan viajarán esta misma semana nuevamente
a Washington, para reunirse con el principal negociador de
ese país, Richard Crowder, quien desde la semana pasada
ha acompañado todo el proceso de revisión de
las inconsistencias presentadas en los textos finales de la
negociación.
Arias dijo que no están renegociando el acuerdo, como
lo aseguró un funcionario del Gobierno de Estados Unidos.
Sin embargo, la semana pasada fue cuando se acordó
reducir el arancel de las gallinas viejas a 45 por ciento,
que se encontraba en 113 por ciento.
Esta decisión se adoptó porque en la negociación
inicial Colombia ofreció la entrada de las gallinas
viejas, pero Estados Unidos manifestó que no le interesaba,
por lo que en el texto los colombianos interpretaron que no
entrarían y los estadounidenses, que entrarían
sin arancel. Subir...
EL PEOR DE LOS ESCENARIOS
El TLC: ¿a lomo de mula?
El atraso en infraestructura es el mayor enemigo del Tratado.
Linda la estampa del viernes 5 de mayo: anacrónicos arrieros
antioqueños cruzaron con sus mulas el novísimo
Túnel de Occidente, el túnel de veraneo que de
Medellín no conduce a ninguna parte –desde el punto
de vista del TLC– porque no hay puerto en Urabá,
ni doble calzada hasta el mar, ni iniciativa alguna de relocalización
industrial en el área.
El TLC será un fracaso sin agenda interna (AI) y esta,
a su vez, será un fracaso si se malogra uno de sus
aspectos clave: el de la infraestructura. Este diario, en
editorial del 2 de julio del 2005, advirtió que "es
más caro llevar una tonelada de carga de Bogotá
a Buenaventura (34 dólares) que de Buenaventura a Tokio
(20 dólares)", simplemente por el deplorable estado
de la infraestructura vial. La Cámara Colombiana para
la Infraestructura señala que el 52 por ciento del
costo logístico de las empresas es el flete y que tenemos
un atraso vial de 60 años que, al ritmo actual, nos
tomará ese mismo tiempo subsanar.
Para la competitividad, estamos en el peor de los escenarios:
nuestro aparato productivo está lejos de las costas
y el transporte de carga emplea mal la incipiente infraestructura,
porque el 70 por ciento de la carga se transporta por carretera,
el 27 por ciento por vía férrea y solo alrededor
del 2 por ciento por vía fluvial, a pesar de que, por
razones de costos, debería ser al revés.
El asunto es muy grave. Nuestro principal puerto, el de Buenaventura,
no solo es el único que tenemos sobre el Pacífico,
sino que está casi incomunicado y es obsoleto, no puede
recibir buques de gran calado y no tiene un manejo adecuado
de contenedores. El río Magdalena está sedimentado
y su utilización es mínima. Los ferrocarriles
están casi extinguidos y son de los pocos de trocha
angosta en el mundo, tal es su atraso. Las carreteras dan
ganas de llorar: el índice de kilómetros de
carreteras pavimentadas por millón de habitantes es
de 312, mientras que Chile tiene 994 y México 900.
Países de menor desarrollo, como Honduras (457) y Bolivia
(340), también nos superan.
Según el Banco Mundial, las necesidades anuales de
inversión en infraestructura de transporte ascienden
a 815 millones de dólares, prácticamente lo
que cuesta el Plan Vial 2.500, que tiene un periodo de ejecución
de cuatro años. De hecho, la inversión total
en infraestructura disminuyó drásticamente,
al caer de 4,4 por ciento del PIB en 1997 a 2,6 por ciento
en el 2003.
Colombia se quedó rezagada mientras el mundo avanza
a marchas forzadas por esa dificultad patológica para
ponernos de acuerdo. Hace décadas se habla de proyectos
como los puertos de Tribugá y Bahía Málaga,
o el famoso canal Atrato-Truandó–fluvial o seco–,
y de muchos otros que han terminado engavetados no tanto –digo
yo– por factores económicos o ecológicos,
sino, meramente, por nuestra mentalidad derrotista y timorata,
por ese complejo de inferioridad que nos hace creer que la
mejor manera de acertar es no hacer nada.
Parece mentira que países vecinos estén ad
portas de ejecutar megaproyectos como el nuevo canal de Panamá
por cerca de ocho mil millones de dólares, o el gasoducto
entre Venezuela y Argentina por un valor superior a 20 mil
millones de dólares, mientras que en Colombia no existe
ni siquiera alguna claridad acerca de cuáles son las
obras que requiere el país para acompañar un
modelo de desarrollo orientado hacia la exportación.
No hay alguien que pueda enumerar los túneles que se
precisan, los puentes, las dobles calzadas, los tramos de
ferrocarril y los ríos que deben habilitarse para la
navegación (amén del Magdalena, por su importancia
intrínseca). Acaso sea más claro lo que se requiere
en puertos y aeropuertos. Tampoco hay precisión con
respecto a la necesaria relocalización industrial.
¿Por qué gastar 34 dólares por tonelada
hasta Buenaventura si las empresas pueden estar junto al mar?
No podemos competir con reglas caprichosas y seguir a lomo
de mula. Subir...
SNE 11-05-06
Colombia respetará normas andinas sobre reglas de origen
NO HAY QUE TEMER TRIANGULACIÓN POR TLC, DICE URIBE
Cali, (SNE).- El Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados
Unidos no ocasionará una triangulación de productos
producidos en esa nación hacia los países de
la Comunidad Andina, según lo garantizó este
miércoles el presidente de la República, Álvaro
Uribe Vélez.
Al referirse a un temor que en ese sentido ha manifestado
Venezuela, el Mandatario aseguró que el TLC no conducirá
a este tipo de operaciones, menos aún cuando la normatividad
andina es clara en prohibir dichas acciones.
"Habla Venezuela de la triangulación, esto es
que por territorio colombiano entren a Venezuela productos
que vienen de Estados Unidos. En la Comunidad Andina tenemos
unos reglamentos de reglas de origen, bastante bien confeccionados,
que hay que respetarlos", anotó el Mandatario,
al reiterar la voluntad de nuestro país de respetar
dichos reglamentos.
Uribe Vélez dijo que ese temor queda disipado porque
hay que creer en la buena fe de todos para aplicar las reglas
de origen, tal como lo hace Colombia.
"Colombia no protesta porque Venezuela entre a Mercosur.
Y entonces podría darse el mismo peligro de la triangulación,
que los productos del Brasil que entren a Venezuela por la
participación de Venezuela como miembro de pleno derecho
de Mercosur, esos productos se triangulen hacia Colombia",
indicó el Jefe de Estado, al recalcar que ni uno, ni
otro país debe temer por esto.
"Venezuela no le debe temer a una triangulación
eventual por Colombia, proveniente de Estados Unidos, ni Colombia
a una triangulación que eventualmente llegue por Venezuela
proveniente de Mercosur", subrayó el Mandatario.
Recordó el caso del acuerdo del Grupo de los Tres (G-3),
cuando también se presentaron inquietudes similares,
que luego quedaron disipadas con las cifras sobre el comportamiento
del comercio en la Comunidad Andina
"Cuando se hizo el G-3 con México había
mucho temor de que se desviara nuestro comercio andino hacia
México. Sí crecimos con México, pero
crecimos al interior de la Comunidad Andina", explicó
Uribe Vélez, señalando que todas las evidencias
muestran que cuando un país andino ha buscado terceros
mercados, lo que ha hecho es crear comercio, no desviar.
Como argumento, el Jefe de Estado señaló que
el crecimiento de las exportaciones colombianas a Estados
Unidos ha coincidido con el incremento de las compras de productos
provenientes de Venezuela.
"Hace pocos años le comprábamos a Venezuela
500 millones de dólares, el año pasado le compramos
1.100 y este año vamos para 1.600. En muy pocos años
hemos más que doblado las compras a Venezuela, y ha
coincidido eso con el crecimiento de nuestras ventas a Estados
Unidos" reveló Uribe, resaltando que cuanto más
le vendemos a Estados Unidos, más mejora nuestra capacidad
adquisitiva y más le compramos a Venezuela. Subir...
LA REPUBLICA 11-05-06
EDITORIAL/ Empresas frente al TLC
La razón de ser de una empresa no es sólo,
como muchos empresarios aún lo creen, la de producir
utilidades. No. Éstas son importantes, sin duda, pero
más lo es que se genere valor, riqueza, con mayor razón
en la economía global, donde ser competitivos es la
regla de oro en la actividad productiva. Y como vamos rumbo
al TLC con Estados Unidos…
Ahora bien: ¿cómo generar valor? El llamado
buen gobierno o gobierno corporativo es indispensable, claro
está. Que haya transparencia en la información,
por ejemplo. Y que de hecho se pueda confiar en la administración,
donde se impongan tanto los criterios de eficiencia como el
debido respeto de normas éticas, fundamento de las
normas jurídicas.
Cuando ello no se cumple, ocurren los descalabros empresariales,
en medio de sonados escándalos, que se desataron en
países como E.U., provocando incluso un grave colapso
en sus economías. En Colombia, como es obvio, no hemos
sido la excepción, conociendo de antemano que la corrupción
golpea con rigor al sector privado, no sólo al público.
Es comprensible, entonces, que ahora los inversionistas internacionales,
cuyos capitales se buscan atraer a diestra y siniestra, reclamen
prácticas de buen gobierno en los negocios que les
interesan, los cuales –si las tienen- obtienen por ello
un mayor valor, fruto de la confianza respectiva. Tales prácticas,
en fin, dan cuantiosas ganancias, que no es poco.
El buen gobierno implica, a su vez, que haya gobernabilidad
en sentido estricto. Que los niveles jerárquicos lo
sean de verdad y ejerzan a cabalidad sus funciones, desde
la propia asamblea de accionistas y la junta directiva que
por cierto no debe ser apenas –según suele decirse-
"un costurero de señores", sin mayor responsabilidad
en la administración.
Responsabilidad social, además. ¿Con quiénes?
Con los clientes internos y externos, incluidos proveedores
y consumidores, pero igualmente con el entorno social, político,
económico y ambiental, de manera que las políticas
de la empresa estén orientadas en tal sentido, sin
causar daño con sus productos a través, verbigracia,
de la contaminación.
No olvidemos, por tanto, el papel vital, esencial, de la empresa
en la conformación del tejido social. O, para expresarlo
en otros términos, cómo nuestras compañías,
fuera de buscar utilidades, deben contribuir al desarrollo
del país, sobre todo en las condiciones de pobreza,
desempleo y marginalidad que afectan en Colombia a las mayorías
populares.
No basta, en consecuencia, con crear empleo y pagar salarios
e impuestos para aducir, en forma ingenua, que ahí
se está cumpliendo la responsabilidad social empresarial,
por importante que ello sea. No. Tales acciones son básicas
en la empresa, aún por mandato legal, si bien es lamentable
que en ocasiones ni siquiera se cumplan, violando la ley.
Se requieren, pues, programas específicos de buen gobierno,
con la asesoría técnica de rigor que exigen
nuevas disposiciones, y proyectos de carácter social,
en franco apoyo de la política social del gobierno,
no de simple asistencialismo. Varias empresas ya vienen marcando
la pauta al respecto.
Hacer lo anterior –repetimos- es una tarea ineludible
en el marco de la globalización, del libre comercio
en boga, del futuro tratado de libre comercio con Estados
Unidos (entre muchos otros que se avecinan, con seguridad),
y lo es por parte de las grandes compañías e
igualmente de las pequeñas y medianas, en su afán
de conquistar los mercados externos.
No hacerlo implicará, en cambio, salir del mercado,
no por causa del TLC y el ingreso de productos extranjeros
que resultan más competitivos (con menor precio y mejor
calidad) sino por la incapacidad de los directivos para aprovechar
las oportunidades ofrecidas. Y como se les da tiempo suficiente
para reestructurar la empresa, si es necesario… Subir...
EL TIEMPO 10-05-06
Sector agrícola enreda inicio de Tratado de Libre Comercio
con Centroamérica
La primera ronda de negociación entre Honduras, Guatemala
y El Salvador con Colombia está prevista para cumplirse
en junio próximo.
Durante las reuniones previas del Gobierno con representantes
del sector privado, el sector agropecuario expresó
su preocupación por dos temas neurálgicos: el
otorgamiento de mejores condiciones frente a lo que se negoció
con Estados Unidos y el futuro de las Franjas de Precios.
La preocupación de los empresarios del agro es que
se den mayores ventajas a los países centroamericanos
y estas se tengan que trasladar a Estados Unidos porque en
el TLC con este país se negoció una cláusula
de preferencia que obliga a darle las mejores condiciones
que Colombia negocie hacia el futuro con terceros países.
Frente al tema de franjas de precios, los empresarios buscan
que estas se mantengan en la negociación con Centroamérica
ya que con el Mercosur se respetaron. Otra opción sería
negociar un arancel base como se hizo con E.U.
De acogerse este camino con Guatemala, Honduras y El Salvador,
Mercosur podría pedir una renegociación del
acuerdo comercial, que no están dispuestos a respaldar
los empresarios del agro.
El Gobierno colombiano ha tomado nota de estos temas y ha
comenzado a elaborar sus propuestas de negociación
y ya tiene avanzado un intercambio de textos en otras áreas.
La primera ronda de negociaciones con los tres países
centroamericanos está previsto que se realice en Bogotá
posiblemente a mediados de junio.
EDITORIAL/Chávez: la silla vacía
Todo estaba listo el lunes pasado en Costa Rica para un diálogo
entre los presidentes de Colombia, Venezuela y Ecuador –
auspiciado por el recién posesionado mandatario del
país centroamericano, Óscar Arias–, cuando
el imprevisible Hugo Chávez arrojó un simbólico
baldado de agua fría a sus colegas con el doble anuncio
de que no viajaría a San José por estar “muy
ocupado”, y de que su gobierno abandonará el
Grupo de los Tres, el acuerdo comercial firmado en 1994 por
Colombia, México y Venezuela.
Este nuevo golpe de Chávez a un esquema de integración
que involucra a Colombia ocurre cuando aún está
fresco el que dio el 23 de abril pasado al notificar oficialmente
el retiro de Venezuela de la Comunidad Andina de Naciones
(CAN), la heredera del Pacto Andino, firmado hace 37 años.
Cuál será el próximo paso de la peculiar
diplomacia de Chávez es algo que se deben estar preguntando
en las cancillerías de todo el continente. Armado de
su retórica bolivariana y antiimperialista, por un
lado, y por otro, de su abultada chequera de petrodólares,
el presidente venezolano sigue dando que hablar con sus salidas,
en las que no ha sido ajeno a ninguno de los temas calientes
que se ventilan en América Latina: los TLC con Estados
Unidos, la ruptura del bloque andino, la nacionalización
de los hidrocarburos en Bolivia y las elecciones presidenciales
en varios de sus vecinos, en las que ha tomado partido: en
Bolivia, por Evo Morales; por Daniel Ortega, en Nicaragua;
por Andrés Manuel López Obrador, en México,
y por Ollanta Humala, en el Perú. Todo esto al precio
de duras confrontaciones con Estados Unidos y gobiernos como
el peruano, con el cual Venezuela está hoy al borde
de romper relaciones diplomáticas.
Tras dejar su silla vacía en Costa Rica, Chávez
inició un largo viaje a Europa, con una visita al Vaticano,
donde será recibido hoy por el papa Benedicto XVI.
De allí seguirá a Viena para participar, con
otros mandatarios latinoamericanos, en la cumbre de la Unión
Europea y América Latina. Una reunión con tintes
surrealistas, pues en ella se examinará el estado de
las relaciones entre la UE y la moribunda CAN, el Mercosur
(tampoco exento de problemas) y el Sistema de Integración
Centroamericano. El periplo incluirá después
al Reino Unido, Libia y Argelia, y terminará en Bolivia.
Como el presidente Álvaro Uribe no irá a la
cumbre de Viena, pasará un tiempo antes de que se pueda
organizar una reunión con Chávez como la que
se había planeado en Costa Rica. Ojalá esta
se cumpla lo más pronto posible, para despejar de obstáculos
una relación que es vital para ambos países.
Y que, precisamente por eso, no puede estar sometida –aun
sin la CAN o el G-3– a los vaivenes que produce con
tanta frecuencia la peculiar diplomacia del mandatario venezolano.
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PORTAFOLIO 10-05-06
Agro, un tema de cuidado en el TLC con Centroamérica
A mediados de junio se cumplirá en Bogotá la
primera ronda de negociación del Tratado de Libre Comercio
de Colombia con los tres países del ‘Triángulo
del Norte’ en Centroamérica: Guatemala, El Salvador
y Honduras.
En esta fecha se espera que se den avances importantes en
la negociación, que desde hace varias semanas ha incluido
el intercambio de algunos textos por vía electrónica.
Estos avances han dado pie a las primeras discusiones en
el tema agropecuario, sobre el cual existen algunas reservas
por parte del sector privado que considera que debe darse
especial atención al tema.
Los representantes del agro temen que la negociación
de mejores condiciones a los Centraomericanos implique la
extensión de estas ventajas a Estados Unidos, país
al que se le otorgó la cláusula de preferencia.
Esta señala que las mejores condiciones que otorgue
Colombia en agro a otros países, tendrá que
ofrecerlas a E.U.
También existe preocupación por el tema de franjas
de precios, que no se negociaron con E.U. pero sí se
mantuvieron con el Mercosur. El Gobierno ha dicho que tomará
nota del tema pues el objetivo es que la negociación
reporte un buen balance para todos los sectores productivos
del país. Subir...
PORTAFOLIO 9-05-06
Listos los textos de 23 capítulos del TLC
La publicación no incluyó el anexo agrícola,
en el que existen todavía diferencias entre los negociadores
de Colombia y Estados Unidos.
Los 23 capítulos cerrados en la negociación
del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos fueron publicados
anoche. (Ver www.portafolio.com.co)
El Ministerio de Comercio colocó en su página
de Internet los textos preliminares del acuerdo, sin incluir
el capítulo 24, en el que están los anexos agrícolas
en los que persisten algunas diferencias.
Hoy funcionarios del Gobierno se reunirán en Washington
con el jefe negociador de agro, Richard Crowder, para solucionar
las diferencias y se espera que esta misma semana quede listo
el texto. Los capítulos publicados del TLC incluyen
en el capítulo de acceso a mercados las listas de desgravación
de Colombia y de E.U., notas generales de Colombia, una carta
adjunta y una carta sobre café.
En reglas de origen hay un anexo de reglas específicas
de origen; en Medidas Sanitarias y Fitosanitarias una carta
adjunta sobre obligaciones en la materia y un intercambio
de cartas en carne y aves; en compras públicas un anexo
en contratación pública. En comercio transfronterizo
una carta adjunta en medidas estatales; en servicios financieros,
un entendimiento sobre servicios financieros y servicios.
En derechos de propiedad intelectual dos cartas adjuntas,
una carta adjunta sobre retransmisiones, un entendimiento
sobre salud pública, una carta adjunta sobre ciertos
productos regulados. En el capítulo de disposiciones
finales se incorporan anexos en medidas disconformes para
Colombia en servicios e inversión y también
anexos de E.U., una nota explicativa de E.U. y un entendimiento
sobre biodiversidad.
El Ministerio dijo que el texto publicado está sujeto
a revisión por parte de los abogados para garantizar
su claridad y precisión, aunque aclaró que el
texto definitivo, que será firmado por los países
en unos 90 días, podría tener diferencias "que
deben ser marginales respecto del texto" publicado.
¿El TLC en qué afecta y que consecuencias tiene
sobre el combustible?
Carolina Duarte. Neiva.
La consideración básica que se tuvo en la negociación
de combustibles fue el grado de sensibilidad, porque existe
producción nacional. Con base en esta consideración,
algunos productos quedaron en desgravación inmediata
y otros a 10 años.
Los hidrocarburos básicos tales como el benceno, tolueno,
isómeros, estireno, etilbenceno, naftaleno, entre otros,
quedaron en canasta A, es decir desgravación inmediata.
Estos productos integran la primera parte de la cadena química
inorgánica.
La gasolina, en la categoría sin tetraetileno de plomo,
que se utiliza en motores de aviación, será
desgravada en 10 años, al igual que la gasolina sin
tetraetilio de plomo para vehículos automóviles.
En estos productos, existe producción nacional y por
esta razón se buscaba algún grado de protección.
Las demás gasolinas sin tetraetilo de plomo para otras
máquinas, también quedaron en canasta C, es
decir a 10 años.
La gasolina con tetraetilo de plomo quedó desgravada
de manera inmediata, pues actualmente no se producen en Colombia.
Este tipo de gasolina paga 15 por ciento de arancel.
Los gasoil, quedaron también en desgravación
a 10 años. Estos son básicamente hidrocarburos
para combustión.
Los aditivos peptizantes, que son mejoradores de viscosidad,
quedaron en canasta A, es decir desgravación inmediata.
Hasta el momento, pagan el 10 por ciento de arancel.
La negociación estableció que si Colombia quiere
exportar a Estados Unidos estos combustibles, podrá
hacerlos sin pagar aranceles, pues en Estados Unidos hay desgravación
inmediata para estos productos. En el fuel oil la desgravación
quedó a 10 años, y este producto paga actualmente
el 10 por ciento de arancel.
¿Qué repercusiones tendrá el TLC firmado
con Estados Unidos en el comercio y las relaciones con la
Unión Europea?
Antonio Pacheco. Bogotá.
Luego de cerrar un TLC con Estados Unidos, Colombia busca
ahora nuevos acuerdos comerciales con otros países
y bloques de integración.
Los primeros que se han anunciado son con países de
Centroamérica, particularmente Guatemala, Honduras
y El Salvador, y también se anuncia el interés
por lograr un acuerdo comercial con la Unión Europea.
Aunque no existe una relación directa de causa-efecto
entre el TLC con Estados Unidos y el que se planea negociar
con la Unión Europea, el hecho de que el país
haya hecho ya un recorrido en el tema de la negociación,
facilita mucho las cosas, según afirma el vicepresidente
de Analdex, Santiago Pardo.
Por ser un acuerdo comercial amplio, que incluye no sólo
el tema de comercio de bienes sino también el de servicios
y de disciplinas, el TLC con Estados Unidos ha creado un precedente
importante para las futuras negociaciones.
De hecho, éste ha sido considerado el acuerdo comercial
más grande que ha firmado el país después
de la negociación en el marco de la Comunidad Andina.
Aunque también Colombia negoció el G-3 con México
y Venezuela, este acuerdo particularmente no incluye dos temas
que son importantes para el país: la agricultura y
el sector automotor.
Con Europa se espera que también la negociación
sea de amplio espectro y que incluya todos los temas comerciales,
de servicios, inversión y compras públicas.
¿Qué pasará con el TLC y la ley
de fomento al cine? ¿Eliminarán los beneficios?
Juan Giraldo. Manizales.
Aunque al comienzo de la negociación los representantes
de las industrias culturales de Colombia habían expresado
sus temores particularmente frente al cine, por los grandes
intereses que mueve E.U., la negociación que se cerró
permite expresamente que se mantengan los actuales instrumentos
de fomento y estímulo al cine colombiano.
Como se sabe, el Gobierno expidió en agosto del 2003
la ley 814, que desde el 2004 viene beneficiando a los productores
cinematográficos colombianos.
Esta ley contempla incentivos relacionados con fondos parafiscales
para apoyar esta actividad, así como también
el establecimiento de cuotas que permitan favorecer a la industria
nacional, de exhibición de películas nacionales
en teatros y en la televisión colombiana.
Recientemente el ministro de Desarrollo, Jorge Humberto Botero,
destacó la negociación en el ámbito cultural.
El ministro dijo que quedaron protegidas todas las expresiones
nacionales, logrando incluso que se salvaguarde el patrimonio
cultural inmaterial, que será de reserva para el país.
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LA REPUBLICA 8-05-06
En TLC sigue pelea por el agro
Las principales diferencias de interpretación de lo
que se negoció se presentan en productos muy sensibles,
como trozos de pollo, arroz, azúcar y aceite crudo
de soya. La próxima semana podrían quedar resueltas
las inconsistencias detectadas en los textos.
Una reunión que sostendrán la semana próxima
un equipo de alto nivel de Colombia, con el jefe negociador
agrícola de Estados Unidos, Richard Crowder, podría
ser la clave para dar continuidad al proceso de aprobación
del Tratado de Libre Comercio (TLC).
El propósito de la cita es solucionar las diferencias
de interpretación que se presentan en los anexos y
las listas de desgravación agropecuaria, y que según
el propio ministro de Comercio, Jorge Humberto Botero, van
“en contra del interés nacional”.
El ministro Botero, en una entrevista radial el jueves en
la noche, reconoció que curiosamente todos los puntos
en los que existen discrepancias están en contra de
Colombia. Aunque esto podría interpretarse como si
el Gobierno estuviera contemplando algún tipo de ‘mala
fe’ por parte de los funcionarios estadounidenses, el
jefe negociador, Hernando José Gómez, ha dicho
desde el comienzo que esta no existió.
Consultados sobre el tema, algunos funcionarios del gobierno
de Estados Unidos han señalado que los puntos en los
que existen discrepancias son pocos y tendrán una fácil
resolución. “Basta confrontar los apuntes de
los días finales de cierre de la negociación”,
dijo un funcionario, quien señaló que en casi
todos los puntos Colombia tendría la razón.
También han reiterado que esto es muy normal en las
negociaciones comerciales y que se ha presentado en casi todos
los procesos que ha cerrado Estados Unidos. De hecho, han
recordado que en la negociación con Perú, la
revisión de los textos en el tema agrícola incluso
dio pie para que se adelantara un proceso de renegociación
por las abultadas diferencias que existían, proceso
que tomó cerca de tres semanas. “Este no es el
caso de Colombia”, aseguró un funcionario estadounidense.
La situación que enfrenta Colombia, aseguraron, no
tiene que ver con problemas de traducción sino de interpretación
y por eso es necesaria la aclaración con Crowder.
Según se supo extraoficialmente, los puntos en los
que existen diferencias tienen que ver con la definición
de algunas líneas de arancel para el pollo; en la forma
como se planea realizar las subastas de arroz y de pollo;
un punto en la instrumentación de la cuota de azúcar
otorgada a Colombia; la forma como debería incorporarse
un texto relacionado con el sistema de franjas de precios,
la tasa de crecimento del contingente de aceite crudo de soya
y el sistema de administración de salvaguardias para
este producto.
Demora causó líos con textos
A la demora en el envío de los textos de negociación
por algunos funcionarios de la Oficina Comercial de E.U. han
sido atribuidas las discrepancias que se registran en los
anexos y listados de negociación agropecuaria.
Esto ha generado una evidente molestia para los negociadores
colombianos, que han recibido fuertes presiones del sector
privado e incluso de congresistas.
El jefe negociador, Hernando José Gómez, aseguró
que luego del cierre de la negociación, el 27 de febrero,
el gobierno colombiano envió una semana después
los textos completos, revisados, a E.U. Sin embargo, estos
fueron devueltos apenas el 26 de abril.
Una vez se solucionen las diferencias, los textos serán
publicados y el Gobierno de Estados Unidos notificará
su intención de firmar el TLC con Colombia.
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Rafael Mejía
López/ Presidente de la SAC - 8-05-06
El TLC y el futuro
El sector agropecuario está siendo atacado en varios
frentes, curiosamente cuando el Gobierno representado por
el Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural y el sector
privado -por los gremios de la producción están
buscando y logrando un entendimiento básico respecto
a lo que es y debe ser la política del sector, tanto
a corto como a largo plazo. Juntos ya han identificado diez
grupos de productos con potencial exportador, además
de su complemento, es decir la infraestructura de transporte,
la ciencia, la tecnología, la educación, el
crédito y la biotecnología.
Se obtuvieron los principales aspectos para desarrollar un
TLC, y puedo señalar algunos positivos como el logro
de un capítulo en materia sanitaria y fitosanitaria
que garantiza en parte el acceso real de productos agrícolas
al mercado de Estados Unidos. En la mayoría de los
casos se lograron equilibrios internos entre los agentes del
mercado, evitando favorecer unos eslabones de la cadena a
costa de otros. Colombia logró mantener el statu quo
respecto a lo obtenido en el Atpdea para las flores y otros
productos de exportación del ámbito del sector
agropecuario, y no se concedieron patentes para segundo uso,
ni para productos de conocimiento universal.
En cuanto a aspectos negativos, no se obtuvo ninguno de los
instrumentos propuestos por el sector privado y ofrecidos
por el Gobierno para contrarrestar las distorsiones por ayudas
internas otorgadas a los productores de E.U., las concesiones
en bienes sensibles fueron más allá de lo previsto
y en algunos casos fueron superiores a las otorgadas por Perú,
se aceptaron exclusiones a los Estados Unidos en el caso del
azúcar y en las compras estatales en agricultura, sin
que el país hubiese obtenido nada a cambio. Y el país
se obliga a hacer sus mejores esfuerzos en el patentado de
plantas, sin límite de tiempo, arriesgando los derechos
del agricultor y del fitomejorador.
Ahora tenemos que pensar en el futuro. El Gobierno deberá
implementar con el sector privado el programa "Agro ingreso
seguro" para minimizar el impacto para los productores
más afectados en productos sensibles como el arroz,
el maíz, la soya, el fríjol, el trigo y la cebada.
Adicional a lo anterior, es prioritario consolidar internamente
la institucionalidad respectiva para que el capítulo
sanitario y fitosanitario pueda ser utilizado, para atraer
nuevas inversiones y para fomentar la transición de
cultivos hacia las exportaciones.
A pesar de las duras condiciones impuestas a la actividad
agropecuaria como resultado de las negociaciones del TLC,
considero que si el Gobierno cumple los compromisos adquiridos
con el sector privado, el impacto del acuerdo será
manejable en el corto plazo, habrá una oportunidad
de recomposición, y el aparato productivo agropecuario
deberá transformarse en el mediano y largo plazo. El
Gobierno y el sector privado continuarán trabajando
para que el sector agropecuario sea rentable, logre estimular
mayores inversiones, crecimiento, conservación y generación
de empleo.
Además de lo anterior, el acuerdo negociado con los
Estados Unidos le significó al sector agropecuario
la oportunidad de darse a conocer como un sector con sus debilidades
y sus fortalezas, y con un gran potencial para el desarrollo
económico, social y político equilibrado en
el país. Y finalmente todos entendieron que para que
Colombia sea viable y sostenible, se debe apoyar al sector
agropecuario. Subir...
LA NACION 8-05-06
Chávez niega oposición a firma del TLC
El presidente Hugo Chávez Frías negó
ayer que le pida a Colombia y Perú no firmar Tratados
de Libre Comercio con Estados Unidos, pues aseguró
que son "gobiernos legítimos" y "soberanos".
"Yo no le estoy pidiendo a Colombia que no comercie con
los Estados Unidos ni a Perú. Tampoco les puedo negar
que firmen un Tratado de Libre Comercio como firmaron. Ellos
son gobiernos legítimos y son esos países soberanos
(que) tienen todo el derecho de hacer lo que han hecho",
dijo el gobernante en un acto en Caracas.
Sin embargo, Chávez ratificó la salida de Venezuela
de la Comunidad Andina (CAN) al sostener que su país
"tiene la potestad" de salirse de un bloque en el
que "no queremos estar".
"Estoy haciendo uso del derecho de la potestad que tiene
nuestro país de estar o no estar, pero nadie nos obliga
a estar donde no queremos estar", señaló.
"Para nosotros la CAN murió, pasó a la
historia, que descanse en paz y ahora vamos al Alba",
la Alternativa Bolivariana de las Américas que impulsa
Venezuela con Cuba contra los acuerdos de libre comercio preconizados
por Estados Unidos, dijo Chávez.
Soya boliviana
Chávez Frías anunció que Venezuela y
Cuba adquirirán toda la producción de soya boliviana,
como parte de los acuerdos que firmarán en La Habana
los gobiernos de esos tres países, que sumarán
a La Paz al Alba.
"Nos estamos comprometiendo Cuba y Venezuela a comprarle
a un precio justo toda la soya que Bolivia produzca y que
ahora no va a poder colocar con Colombia, por ejemplo, porque
(Bogotá) firmó un Tratado de Libre Comercio
(TLC) con Estados Unidos", dijo el gobernante. Subir...
DIARIO DEL OTUN 8-05-06
El TLC, producto por producto
El presidnete Álvaro Uribe, con miras al Tratado de
Libre Comercio, ha realizado visitas al sector rural, para
conocer la situación de los empresarios del campo.
El Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos le abrirá
oportunidades al campesinado colombiano, afirmó recientemente
el presidente de la República, Álvaro Uribe
Vélez, al explicar las bondades que tendrá el
acuerdo en los productores rurales del país.
“El TLC nos va a dar oportunidades para el campesinado
colombiano. Yo antes veo la oportunidad de un escenario diferente,
de un escenario de mayor prosperidad”, pronosticó
el Jefe de Estado.
El Mandatario mencionó opciones de comercio para el
campesinado en productos como la caña, los frutales,
las flores, el plátano, el banano, la piscicultura,
la palma, la madera, la guadua y el turismo, entre otros.
Precisó que con el Tratado lo que hay que buscar es
que haya un incremento de la productividad por hectárea,
que permita a los campesinos tener un ingreso digno. “Yo
creo que en palma africana, para producir biodiesel, lo logra.
En caña, para producir alcohol carburante lo logra.
En frutales lo logra, en plátano también, en
flores lo logra, en banano lo logra”, dijo.
También señaló que para apoyar al campesinado
es necesario tratar de asociar a los pequeños productores
y ayudarlos con el crédito y con la investigación.
“A ellos hay que ayudarles con, o sin TLC”, anotó
el Mandatario.
Avicultores descontentos
Los avicultores colombianos se declararon perplejos por las
afirmaciones del ministro de Agricultura, Andrés Felipe
Arias Leiva, en su intervención durante el debate que
se adelantó en la Comisión Segunda del Senado
sobre el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Lo
que dijo el alto funcionario no contribuye a la ilustración
sobre el negativo resultado del TLC para la avicultura, le
dicen en carta que le hicieron llegar. “Lo que aseguró
el títular de la cartera de Agricultura y Desarrollo
Rural, por lo impreciso, en nada contribuye a ilustrar de
manera adecuada al país y al Legislativo sobre el verdadero
resultado de las negociaciones de dicho acuerdo para el sector
avícola, el cual fue muy perjudicial para nosotros”,
afirma Jorge Enrique Bedoya Vizcaya, presidente ejecutivo
de la Federación Nacional de Avicultores de Colombia,
Fenavi. Cuando el ministro Arias Leiva asegura que la protección
que se logró para los trozos de pollo fue lo máximo
posible (“tan alta como el techo de este recinto”),
agrega la misiva, “no aclara que en realidad la industria
del pollo ha quedado expuesta a la competencia estadounidense
desde el primer día de vigencia del acuerdo”.
Arroz y cuartos traseros de pollo
Sectores como el arroz y los cuartos traseros de pollo tendrán
largos períodos de desgravación (19 y 18 años
respectivamente). Contarán con períodos de gracia
donde el arancel no se reduce (6 y 5 años respectivamente),
salvaguardias para restituir el arancel cuando aumenten las
importaciones por encima de cierto nivel y mecanismos para
que los beneficios de la importación se les trasladen
a los mismos agricultores de arroz y a los productores de
pollo. Subir...