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El sector de la palmicultura colombiano durante 1999 y 2000 definió
su Visión de futuro 2020, y para su construcción,
el sector debe realizar acciones de tipo colectivo y empresarial
y el Estado ejecutar eficazmente acciones de naturaleza pública.
La Visión se definió como sigue:
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La actividad palmera se ha desarrollado
en un entorno socio-económico de paz y progreso.
La producción de aceite de
palma es rentable, competitiva, a gran escala y orientada
a atender sus mercados objetivo, tanto en Colombia como en
el exterior. Cuenta con un portafolio de productos amplio
y diferenciado, con alta generación de valor. Colombia
participa con el 9% de la oferta mundial de aceite de palma.
La agroindustria de la palma de
aceite ha fortalecido sus valores fundamentales de respeto
a la ley, defensa de la democracia, sensibilidad social, excelencia
de su gente, ánimo competitivo, avance tecnológico,
calidad de sus procesos y productos, enfoque internacional
de largo plazo y desarrollo sostenible.
El sector palmero lo sienten como
suyo los colombianos por su significativa participación
en la generación de empleo, su estrecha vinculación
con el desarrollo de las comunidades y su aporte al bienestar
y a la convivencia.
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Para alcanzar esta Visión, los palmicultores colombianos
se han trazado una meta ambiciosa, cuyos principales elementos son:
- Multiplicar
en siete veces la producción, pasando de 500.000 toneladas
en 1999 a cerca de 3,5 millones en el 2020.
- Incrementar
la productividad por hectárea de 3,9 toneladas de aceite
en 1999 a 5,5 toneladas en el 2020.
- Crecer el área sembrada de 170.000 hectáreas en
el año 2000 a 743.000 en el 2020, con una tasa de crecimiento
del 8% anual, teniendo en cuenta que en Colombia hay 3,5 millones
de hectáreas de tierras aptas para el cultivo de la palma
de aceite.
- Crecer en exportaciones de aceite de palma, pasando del 24%
de la producción nacional en 2001 al 78% en el 2020.
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